Desde la concepción de este evento nació con escándalos, el atribuir a 3 países como sede donde básicamente todo es en USA y las migajas en México, y consolación para Canadá que básicamente le valió un cacahuate el evento.
El agringamiento de un deporte tan hermoso como divertido ha traído que ahora todo es mercenario, que busca descansos de hidratación para tener más publicidad y que si un presidente dice que quiten una tarjeta, la quitan. Desde la distribución de partidos en estadios por país, selecciones por sede, hubo un tufo de fastidio por como se manejó todo el asunto, el desdén hacia ciertas sedes y como USA acaparó todo del mundial.
Ahora se anuncia una posible investigación sobre la federación argentina por movimientos de dinero no muy transparentes, igual se acusa de favoritismo al señor Lionel en cada partido y uso selectivo del VAR de acuerdo a la selección que pareciera más conveniente que avance.
El papel de la policía del mundo no es algo nuevo en el pensamiento norteamericano, ahora son la policía del deporte y buscan adueñarse de un lucrativo negocio que ha dejado de ser para desarrollar personas en deportistas, para solo explotar su exposición y aumentar la ordeña de los aficionados de todos los niveles de la pirámide.
Entre los escándalos de la FIFA, agregarles los de USA da para mucho material, son dos entes acostumbrados a hacer lo que se les pega la gana, no pagar por ello y al final salirse con la suya, los demás somos espectadores porque no encontramos algo más para divertirnos, como el beisbol cantina de Monterrey o el basquetbol que a veces ya ni se sabe cuando empiezan o terminan los torneos.
El sometimiento de Infantino a los intereses de USA es por demás inusual, regularmente FIFA dicta y el que tiene dinero confirma, pero ahora le ponen alfombra roja a un político acostumbrado a avasallar a los débiles, y arrodillarse en secreto ante los que no puede doblegar, pero pareciera que algo saben de los de sede en Suiza que tienen más pecadillos de los que imaginamos.
Al final la cancha nos distrae de las oficinas, donde todo se maneja, se controla y se manipula, por lo que el placebo de un deporte que, aunque quisiéramos, le da de comer a muchos que van a vivir de criticar algo que saben no pueden dejar.
Por ahora todo va como se planeó, las semifinales deseadas, todo en USA y con mucho dinero en juego, el VAR selectivo y muchos aficionados deseosos de vivir algo que solo cada 4 años se puede, ver a tu equipo buscar ser campeón, del mundo, que pareciera tener a Francia y Argentina como los más fuertes, como se va haciendo tradición.
La hora de la verdad llegó, se vienen semifinales épicas y una final que promete, esperemos la oficina no dañe la cancha, pero por ahora, a disfrutar lo votado.
¡Saludos desde el sillón!


