¿Qué le pasó a Talavera?…
No me digas…. ¿las cosas extrañas siguen sucediendo en ciertos partidos?
¿Tendrá que ver con apuestas o que a casi todos los equipos los patrocinen casas de juego? ¿o nomás fueron dos tarugadas?
El guardameta de la escuadra juarense, Alfredo Talavera, tuvo una actuación muy sospechosa –por decirlo en una forma donde la duda prevalezca– en donde comete dos “errores” que les costaron goles y la derrota a su equipo. No podemos saber si las fallas fueron en forma premeditada o fortuita; el hecho es que sucedieron.
Ya alguna vez tres guardametas en un mismo torneo, vendieron su alma al diablo para que cierto equipo fuera campeón. A uno de ellos le decía El Trapo, o algo así; otro ya tiene retirado dos años, pero nadie le ha avisado y sigue en la banca de un equipo fronterizo y el otro está ya retirado, tras cobrar lo que le dieron en aquella ocasión y hoy se toma fotos –con su esposa– para una página para adultos, es decir, ahora se prostituye formalmente.
Bueno, pero eso es otro tema.
El Clásico Regio número no sé cual, los Tigres le pusieron una patiza al Monterrey.
Que el entrenador de la Raya lo reconozca o Tigres lo merezca o no, es totalmente irrelevante. Gignac, luego de marcar el primer tanto hizo una señal de que la fornicación apenas empezaba.
El equipo de San Nico fue muy superior y para su mala suerte, hasta Láinez, marcó un gol que le dará para vivir del cuento otros tres o cuatro años.
Si este Monterrey tiene la virtud de hacer lucir a Lainez –¡a Lainez, hazme el bendito favor!!– sí que estamos amolados.
Antes del duelo, la cervecita dijo que para jugar estos partidos se necesitaban huevos.
Al final, la raza que le va a ese equipo dijo: ¿Y luego, papi?
Línea por línea, hombre por hombre, Tigres les pasó por encima, los exhibió, trapeó con ellos y con su orgullo y el de sus aficionados.
Que alguien le avise a los que negociaron el regreso de Jesús Manuel, –porque parece que no se han dado cuenta— que este muchacho siempre ha sido como Marco Fabián, como “el pleititos” Ángel Reyna, como el Pocho Guzmán, como el Bofo Bauista, como la Chofis, como Meza… que juegan bien un partido y desaparecen siete.
El pase para gol que le dio a Jordy el juego anterior le da crédito para cascarear otros cinco partidos, sin despeinarse, sin correr, sin meter, sin esforzarse, sin meterle huevos.
Hoy está en la parte alta el San Luis. Y los demás ahí seguirán a la caza de los primeros sitios.
Tigres debe mejorar también para defender su corona y Rayados mucho más debe mejorar, pero no se ve por dónde. Sus defensas son malitos, –no todos– sus volantes defensivos no llenan los zapatos de Celso; Canales, le queda grande al DT; los creativos son limitados por más que dos de ellos estén en el Tri –eso no es un logro; cualquiera llega ahí– y sus atacantes están todos lesionados y cuando están sanos, no tienen parque para matar.
Traen ahí un festival en ese equipo albiazul.
Como que les falta liderazgo.
No nada más en la cancha, sino también en la banca y en la oficina.
O sea… en todos lados.


