Las campañas electorales ya entraron en su recta final. Y cuando faltan 20 días para acudir a las urnas todo indica que en Nuevo León la competencia será entre Samuel García y Adrián de la Garza, al menos que Fernando Larrazabal se baje del ring para unirse a la causa del tricolor.
Esa posibilidad de que Adrián recibiera el apoyo de Larrazabal (no los votos de simpatizantes del PAN, que es diferente), tampoco garantiza que la contienda por la gubernatura se cierre lo suficiente para que el partido se vaya a tiempos extras (a los tribunales electorales).
Bien lo dijo el periodista y analista político José Luis Carrillo en un programa de El Heraldo Radio, quien no descarta que la alianza PRIAN que quiere quitarle a AMLO la mayoría en el Congreso de la Unión, haga que Larrazabal aviente la toalla y se una a Adrián para derrotar a Samuel.
Los dos partidos (PRI y PAN) van juntos en estas elecciones en varios estados, entre ellos en la contienda a gobernador(a) de San Luis Potosí, además de la alianza en más de 150 distritos federales para diputados en el país. Con lo cual que Larrazabal decline por Adrián sería puro trámite.
Samuel y Movimiento Naranja en Nuevo León están en la boca de muchos, no puedo garantizar que en la mayoría de los electores, como “El Bronco” lo estaba en 2015 a días de los comicios. Y el independiente ganó ampliamente.
Creo que lo mejor está por verse. Y el PRIAN no debe descartarse, como tampoco los tricolores se pueden permitir otros seis años con sequía en la gubernatura. Mientras el PAN va para 18 años que no disfruta las mieles de tener un inquilino en el Palacio de Cantera.
¿Y Samuel? El candidato de MC sabe que un error en redes sociales pudieran afectarlo de nuevo en estos últimos 20 días. ¿Tumbarlo? Quizá sí, quizá no. Lo único cierto es que sus contrincantes harán todo y de todo para detener su crecimiento que empezó con el video de Clara Luz Flores, donde la aspirante de MORENA aparece con Keith Raniere, el líder de la secta NXIVM.
Por cierto, un video donde Samuel nada tuvo que ver. Sólo se sentó a verlo con palomitas y refresco en mano, y aprovechó esa coyuntura para dejar el cuarto lugar de las preferencias electorales… Y ni las gracias dio.


