Blue Monday… El Día más triste del año

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Hoy, 17 de enero 2022, es el tercer lunes del año, esto de acuerdo a las teorías del Profesor de la escuela de psicólogos de la Universidad de Cardiff, Cliff Arnall. Basándose en cálculos matemáticos (aunque muchos consideran que la teoría en realidad no tiene fundamento científico) se llegó a la conclusión de que en efecto, hay un día en el que particularmente “nos carga la tristeza” y ese día….es hoy.

Además de que para muchas personas los lunes no son su día favorito de la semana –por una u otra razón-Arnall atribuye la concentración de la tristeza en este día en particular (tercer lunes de enero) a motivos como: las deudas contraídas en la Navidad, la “cuesta de enero” con sus escasos ingresos, y las bajas temperaturas….¡Ahora le agregaremos el lastre de dos años de pérdidas, encierro y temor por la pandemia! Este último factor ha disparado los índices de depresión de manera exponencial en la población mundial.

La tristeza es una de las emociones primarias de los seres humanos junto con la alegría, enfado, miedo, asco, confianza e interés. Sentirse triste es normal mientras que no altere o afecte nuestra vida cotidiana, que no nos inmovilice o no nos permita dormir, comer, poner atención, etc. ¿Sabías que en el pasado, a la tristeza extrema o depresión se le conocía como ”melancolía” y la iglesia lo consideraba un pecado capital? ¡Sí! “Desde una perspectiva religiosa, hacia el siglo IV, a la melancolía se la catalogó como tentación o pecado, pasando a denominarse tristeza, desidia o apatía y quedó incluida dentro de los ocho pecados capitales: gula, lujuria, avaricia, envidia, soberbia, ira, pereza y tristeza.” ¡Además de la tristeza cárgale la culpa! ¡Horror total!

Existe también la personalidad melancólica, en quienes tienen una fuerte tendencia a entristecerse casi por cualquier cosa. “El melancólico es el más rico y complejo de todos los temperamentos. Suele producir tipos analíticos, abnegados, dotados y perfeccionistas. Es de una naturaleza emocional muy sensible, predispuesto a veces a la depresión. … Tiene cambios emocionales muy bruscos y se puede decir que hacerlo enojar es fácil.” Hay que vivir la tristeza como tal, no tratar de aturdirla o disfrazarla consumiendo sustancias y no convertirla o canalizarla mediante emociones alternas (como la ira), atribuyéndola a causas que no son y mucho menos descargar esa emoción alterna en otros que ni la deben ni la temen.

Lo importante es entender que todas las emociones pasan por procesos: tienen una fase de inicio que gradualmente aumenta, llega a un pico, establece una meseta por un tiempo y luego va en disminución hasta que desaparece. Es también una pare central en el proceso de duelo. Todo es gradual y todo pasa (o se aprende a vivir así)….igual que con todas las demás emociones. Pero, si el estado de tristeza se vuelve crónico, más intenso y incapacitante, ya estamos hablando de otra cosa. Estamos hablando de una enfermedad y un serio problema de salud mental. Entonces: quedemos claros en que la tristeza es una emoción (pasajera como todas) pero la depresión es una enfermedad que merece atención profesional especializada.

Hoy no puedo decirles ¡Feliz Blue Monday!, pero puedo sugerir que no debemos temerle a la tristeza, es parte de nuestra esencia y reflejo de nuestra sensibilidad, especialmente si la emoción es congruente y corresponde a la situación que estemos viviendo en este momento. Por lo tanto aceptemos a la tristeza, abracémosla, lloremos con ella, digirámosla y dejémosla ir.

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