Hasta dónde es y no es permisible el uso de autos oficiales para actividades particulares de quienes tienen su resguardo. Este es un tema delicado, pero donde es necesario que la Contraloría delimite a los servidores públicos cuáles son sus responsabilidades y derechos para el goce de las unidades.
Hemos escrito y comprendemos como la madre trabajadora de gobierno haga un espacio de su tiempo para recoger a su hijo en algún colegio, imaginemos que es imposible cambiar de auto para realizar esta actividad, eso realmente sería una locura.
Sin embargo, consideremos si es válido o no que lo utilice para asistir a un gimnasio, nosotros observamos este abuso en el sexenio pasado y lo criticamos, pues el descaro era tanto que hasta con sus ayudantes personales los esperaban.
La renuncia obligada de la abogada GLADYS ACUÑA MONTOYA, como Directora de lo Contencioso del Gobierno del Estado por utilizar el auto oficial para pasear por algunas avenidas de las ciudades texana sentó el precedente.
El despido de ACUÑA fue fulminante por la Contraloría al violar el artículo 23 para el uso y control de los vehículos oficiales, que prohíbe a los resguardantes utilizarlos durante los fines de semana, días de descanso o durante vacaciones.
La acción fue ejecutada con el ánimo de que sirva de ejemplo a todos los funcionarios estatales y no incurran en excesos como los que vimos en el pasado.
Sin embargo, parece que no entendieron la lección y siguen los autos oficiales estacionados en el exterior de los gimnasios.
También pudimos ver cómo el funcionario de la Secretaria General, ELISEO TREJO en pleno mediodía realizaba sus compras en HEB y se trasladaba en una unidad oficial. No podemos juzgarlo, ni condenarlo quizá compraba el café y galletas para su oficina, pues tal vez por la política de austeridad carece de chofer.
Es por eso que deben establecer claramente los parámetros de que se puede y no debe hacerse con los autos oficiales, no podemos condenar a los funcionarios por hacer cosas que están dentro de su competencia, pero como la burra es demasiada arisca las condenamos en el acto.
Pero, el mayor desafió para el contralor se dio en el puente, cuando funcionarios a pesar del despido de la abogada, decidieron pasear y disfrutar de la belleza, lujos.
En las avenidas de los Estados Unidos fueron captados y expuestos en las redes sociales dos automóviles oficiales, en el primer caso se trata de una Suburban con placas XKR 4086 y una pick up con láminas WN 62273.
Al menos en ambos casos se debe aplicar la misma vara aplicada por la Contraloría que debe pedir a los responsables de los resguardos de las unidades y proceder al mismo castigo.
Muy diferente al caso del Secretario Técnico del Ayuntamiento de Reynosa, HUGO RAMÍREZ, quien aprovechó el puente laboral para viajar a la ciudad de México para asistir a la corrida de toros en la Monumental Plaza México para presenciar la despedida de EULALIO LÓPEZ “El Zotoluco”.
Por este hecho, HUGO RAMÍREZ es incendiado en las redes sociales, cuando en realidad no cometía ninguna irregularidad, pues realizó su viaje en fin de semana y tiene derecho a divertirse como cualquier ciudadano.
Otra cosa sería si el viaje lo hubiera costeado con recursos oficiales o utilizara el auto que tiene asignado por el Ayuntamiento de Reynosa, entonces sería otra cosa.
En la Plaza México los precios en el tendido rondan alrededor de los cinco mil pesos, muy lejos a los 5 mil dólares del Súper Bowl.
Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…
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