Como jinete sin cabeza anda Francisco García Cabeza de Vaca en la Ciudad de México tratando de defender lo indefendible en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, tras ventilarse el audio en el noticiero de la periodista Adela Micha donde el candidato pide desviar 2 millones 300 mil pesos de recursos públicos “para un rancho de papá”.
Esta nueva sinvergüenzada del aspirante no es una más. En primer lugar pone en gran ridículo al dirigente nacional Ricardo Anaya Cortés, quien se la pasa defendiendo al más corrupto y cínico de los políticos que ha tenido Tamaulipas en toda su historia.
Significa la tumba política de Cabeza de Vaca. Y al PAN no le convendrá exponerse al gran desprestigio como partido cuando sueña con regresar a Los Pinos en 2018, sosteniendo una candidatura perforada por un flagrante desvío de recursos públicos.
En el audio dice que los 2 millones 300 mil pesos “no es nada, es una cantidad insignificante”, de un proyecto financiero para el rancho de su papá Manuel García que fue etiquetado a discreción al entonces diputado federal albiazul por Río Bravo, José Alejandro Llanas Alba.
Seguramente con ese dinero público que se depositó en la cuenta del padre de Cabeza de Vaca -a quien por cierto no se le conoce trayectoria laboral y dizque heredó una fortuna de quien sabe quién-, se hubieran hecho muchas mejoras para abatir rezagos en el Estado que pensaba gobernar.
Con los 2 millones 300 mil pesos se pudieron construir aulas de material en escuelas totalmente acondicionadas, con equipo de cómputo y de aire acondicionado para los estudiantes; o se pudieron abrir nuevas guarderías para los hijos de las obreras de maquiladoras.
Se pudieron pavimentar calles enteras con asfalto en Reynosa, su ciudad que dejó sumida en el total descuido cuando fue alcalde; se pudieron construir uno o dos asilos para personas de la tercera edad en Tamaulipas, donde es Senador pero sólo de la lengua para atrás.
Cabeza de Vaca está muerto políticamente. Y si tiene un poco de vergüenza, que dudo la tenga, deberá renunciar a la gubernatura, su ambiciosa perdición.
De no hacerlo por su orgullo enfermizo, seguramente el CEN del PAN estará preparando una rueda de prensa donde en los próximos días Anaya se tragará sus palabras, anunciará el retiro de su candidatura y nombrará al nuevo abanderado en Tamaulipas.
Porque es cierto, fuertes vientos soplan en Tamaulipas: es la pestilencia a muerto de Cabeza de Vaca.


