Contra Maki

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Ya hemos escrito sobre lo que sucede en Reynosa donde la alcaldesa panista es blanco de críticas de sus compañeros de partido ahora instalados en el Congreso local.

La bancada encabezada por el panista matamorense Carlos García emitió un exhorto a la munícipe para que rinda un informe de sus actividades al frente del cabildo: “En la reunión de la Comisión de Gobernación, realizada este martes, el diputado Joaquín Antonio Hernández Correa, propuso que la Alcaldesa Maki Ortíz, deberá rendir un informe a este órgano legislativo, en un plazo de diez días hábiles, sobre el curso que se ha seguido el dictamen emitido por la contraloría municipal, así como el estatus que guardan todos los servidores públicos que han sido aprobados por el cabildo a la fecha”, indican en un comunicado de prensa.

Y añade: “luego que integrantes del cabildo del citado Ayuntamiento, informarán (sic) que la Alcaldesa ha emitido acuerdos y resoluciones que contravienen la regularidad constitucional y municipal, lo cual va en detrimento de la eficiencia que debe prevalecer en la función pública”.

“Híjole”, dirá Maki, “pensé que los enemigos estaban afuera de Acción Nacional”.

Otro asunto que se le pondrá enfrente a la alcaldesa reynosense es el aumento a las tarifas de servicios que presta la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, a poco más de un mes de haber tomado posesión aumentaron tres veces el precio de agua y servicio de drenaje según consta en los recibos que están llegando a los usuarios y que para más señas llevan el color azul del panismo.

Para aplicar ese aumento debieron pedir autorización, con esta medida Comapa Reynosa podría ser demandada porque el organismo operador depende del Congreso local para aprobar el aumento a sus tarifas.

La guerra intestina del PAN contra su correligionaria va en serio, probablemente orquestada desde el tercer piso de Palacio de Gobierno usando el cuerpo legislativo como arma.

VAYA, ¡AL FIN!

Oscar Almaraz Smer, alcalde victorense anuncia que comprarán camiones recolectores de basura y patrullas de tránsito con un “guardadito” etiquetado para este fin que quedó de la administración pasada además de un complemento de 11 millones de la presente, lo cual contribuirá a que la capital del estado cuente con un servicio de limpieza más eficiente.

En una plática informal el lunes de la semana anterior el munícipe compartió que se haría lo que “no se había hecho” adquirir equipo nuevo de limpia algo que urge, urge en Ciudad Victoria.

Oscar descartó la posibilidad de privatizar el servicio de limpieza, la capital tamaulipeca no cuenta con los recursos que le permitan contratar una empresa para que haga este trabajo, como ocurre con Nuevo Laredo.

Así que se opta por licitar la compra del equipo de limpia y de tránsito para darle transparencia, esas son cosas que no pueden pasarse por alto en estos momentos en que la lupa está puesta en todos lados y más vale hacer uso honesto de los recursos públicos.

Almaraz ha prometido cambiarle la faz a la ciudad, limpiarla y ordenarla, por lo pronto ya se observan áreas verdes aseadas, parques públicos más limpios y terrenos baldíos sin maleza, así como reposición de alumbrado público.

La tarea no es sencilla, eliminar los acumulamientos de basura de las esquinas de Ciudad Victoria no es fácil, hay una costumbre de la población de dejar sus desperdicios en la vía pública para que los recoja el personal de limpia y lo único que pasa es que se desperdigan y ensucian las colonias populares.

En este punto Almaraz tendrá que echar mano de la creatividad para cambiar la mentalidad de los victorenses acostumbrados a dejar la basura en cualquier sitio volviendo a su ciudad un asco.

La corresponsabilidad de “poner la basura en su lugar”, un slogan viejo pero efectivo, se requiere en Ciudad Victoria, si la autoridad pone el ejemplo hay que ayudarla.

Me pregunto ¿será posible recobrar las buenas prácticas de mantener la calle barrida y la basura en su lugar? Este es uno de los desafíos del priista que decidió empezar a poner orden en su casa, algo positivo entre tanta dejadez.

“NO SE DICE TAMULIPAS”

Estrujándose las manos una pequeña se atrevió a corregir al secretario de Educación Aurelio Nuño quien adolece de una pronunciación clara de las palabras.

Al decir leer, el funcionario federal se come una “e”, algo que no pasó desapercibido para la estudiante de primaria.

Clara y directa la niña dió una lección de dicción a quien se encarga de la política educativa de México. Y qué pena, ése es el nivel de los funcionarios del gabinete peñista.

Aunque aquí no cantamos mal las rancheras, recuerdo a Eugenio que en sus discursos decía “Tamulipas”, en lugar de Tamaulipas, se comía una “a”. Se ha de haber indigestado después de tantos “Tamulipas” a lo largo de seis años.

Correo electrónico: [email protected]

Twitter: @derrotero_mx

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