Credibilidad y Confianza

Últimas Noticias

La credibilidad y la confianza son los dos pilares que sostienen al liderazgo. Cuando se pierden, la gente deja de seguir y comienza a perseguir. Por eso, es mejor prometer poco y cumplir mucho, que prometer mucho y cumplir poco. Por eso no se puede ni se debe usar la esperanza y las expectativas de la gente para librar un aprieto político.

En el caso de la falta de agua en la ciudad, y desde el momento en que se agudizó la crisis, NINGUNA medida de contingencia podría garantizar el abastecimiento y mucho menos para todos. Racionar, reducir, limitar o suspender el servicio solo sirve para estirar un poco, para prolongar un poco la posibilidad de resistir hasta que vuelva a haber suficiente agua para todos.

Cuando se ofrecen garantías a cambio de sacrificios y luego no se cumplen las expectativas en algo tan esencial y tan importante, se pierde la credibilidad y se pierde la confianza y lo que antes era esperanza se convierte en encono. El agua volverá, -tal vez- algún día…pero la confianza que se siente traicionada no vuelve nunca.

Por eso en los temas que más aquejan a la población de nuestro estado hoy en día, las cuatro crisis que son: la crisis hídrica, la crisis de seguridad, la crisis de salubridad y la crisis política; lo conveniente y conducente es que las autoridades mantengan la comunicación exclusivamente por las vías oficiales, que solo hagan enunciados o declaraciones los voceros autorizados, que sus mensajes tengan el mayor apego a la verdad centrados en el problema y no en su repercusión política, que haya precisión en cuanto a que la gente pueda saber a qué atenerse, que -mientras estamos en crisis- los funcionarios se abstengan de hablar de temas críticos o hacer declaraciones a través de medios alternativos extra-oficiales como lo son las redes sociales para su auto-promoción o lucimiento personal (déjenle esa “válvula de escape” a la población).

Mientras las autoridades le piden paciencia a la población ante la adversidad, a ellos se les pide y exige prudencia y precaución, pero sobre todo, profesionalismo y seriedad. Por el bien de Nuevo león, dejemos a un lado el ego, porque lo que estamos viviendo, no es un video-juego. En los temas que lastiman la calidad de vida de la ciudadanía, lo recomendable es que las autoridades cuiden su autoridad o lo que de ella les queda, manteniendo su comunicación dentro de los márgenes de la responsabilidad oficial. Ya que, cuando se ha perdido la credibilidad y la confianza, cuando ya ni la simpatía prevalece, ni aunque llueva se reestablece.

- Anuncio -

Columnas

Vuelta a la derecha

¡Arde Nuevo León!

La banca no es eterna

- Anuncio -