Cuando el presidente André’ Manuel López Obrador en una de sus “mañaneras” se rió sobre las 45 matanzas, una portada impresa de Reforma, el video fue difundido en miles de mensajes por redes sociales.
“Ahí están las masacres je, je, je. Son predecibles, muy obvios”, dijo en su conferencia de prensa señalando la portada del periódico capitalino.
¿Pero qué hizo señor “Peje”? Pudiera no estar de acuerdo con lo publicado, pero no se entiende la razón por la cual se pone “de pechito” para criticar algo insostenible.
Esto evidencia que no hay personal de comunicación que lo asesore, para comentarle que los ataques a los medios, se vuelven en su contra.
Qué no se da cuenta que sus comentarios se viralizan y no solo en México, sino en España y todo el mundo.
De acuerdo a las estadísticas el 2020 es el año más sangriento, con 320 personas fallecidas en grupos de al menos cinco personas.
“En lo que va del año se han registrado al menos 45 casos en donde, en un mismo hecho, han asesinado a sangre fría a cinco o más personas en 20 estados”, publicaron a ocho columnas.
Se espera que en diciembre la cifra alcance 40 mil 863 asesinatos, esto a pesar de que la raza está enclaustrada en sus casas por la pandemia del Covid, según sus propias palabras en el Segundo Informe.
Apenas el 2019 se sumaron 34 mil 582 muertes, pero según el presi ya tiene todo controla’o todo con los elementos de la Guardia Nacional.
El “Peje” insiste y lo digo con respeto a los chocos o tabasqueños, “Ya no ha’ tortura’, desaparicione’ ni masacre’; se re’petan los derecho’ humano’ y se ca’tiga al culpable ‘ea quien ‘ea”.
Si me preguntan por la Rosa María ella apenas escucha plomazos en las noches cerca de la casa, y me dice que no me priocupe, que son cuetes, que es parte de la celebración de las fiestas patrias y de que se está acabando el Covid. Ajá.
Hay un video de Milenio en donde el presi afirma que no se han detenido capos porque no hay guerra en México.
De acuerdo a AMLO “ya no manda la delincuencia organizada” y quién le va a creer si en octubre del 2019 dejó libre a Ovidio, hijo de “El Chapo” Guzmán, quesque pa’ evitar un desgarriate por su captura.
Pero López Obrador apenas se defiende, eso sí con “muncha” seguridad: “ya no hay torturas, desapariciones ni masacres; se respetan los derechos humanos y se castiga al culpable sea quien sea”.
Y no hace falta escarbar más, porque en otra ocasión invitó a “portarse bien que sean abrazos no balazos, no coincido con la Ley del Talión, si a esas vamos nos vamos a quedar tuertos”, en un claro desafío al grupo de la delincuencia organizada de Jalisco.
El Peje desde sus primeros días en la silla presidencial dijo que no usaría guardaespaldas, entonces aseguró que “la violencia no se puede enfrentar con la violencia, el fuego contra el fuego o el mal contra el mal”.
Al mismo tiempo se difundía por WhatsApp y redes el ejército que apoyaba al capo Nemesio Rubén Oseguera “El Mencho”, el mesmo que la DEA ofrece chorro de millones de dólares por su captura.
Mientras grupos de feministas con justa razón hacen sus reclamos con marchas por violaciones a jovencitas o por violencia innecesaria de policías, hay libertad de expresión, pero decir que a los “malitos” no habrá impunidad, eso habrá que verse.
Que poca memoria cuando “El Peje” ofrecía la Ley de Amnistía, para los presos, que beneficiará a muchos casos de detenidos políticos, mujeres que se hicieron un aborto o a médicos que participaron en uno, a indígenas que no se pudieron defender por desconocer el español, suponemos que los matones se arroparán de esta ley quesque por derechos humanos, tienen garantías y la presunción de inocencia.
La disputa entre grupos rivales de la delincuencia organizada por el control de plazas para la venta y el trasiego de drogas ha provocado que, en promedio, se registre un multihomicido cada seis días en lo que va del año; en algunos casos, las víctimas colaterales son menores de edad.
Y para los que no preguntaron las 45 masacres ocurrieron en los municipios de San Francisco del Rincón, Ciudad Hidalgo, en la vía Celaya-Salvatierra Guanajuato, cuatro en Celaya, tres en Irapuato, dos Jerécuaro en Guanajuato.
En Chilapa, Leonardo Bravo, Tetipac y Copanatoyac, en Guerrero.
En Puebla hubo una Cuautlancingo. También en Uruapan, Puruándiro, Huetamo, Pátzcuaro y en Aguililla, de Michoacán.
En Pueblo Nuevo, Durango. Hubo tres más Fresnillo, Zacatecas.
No olviden una en Papantla, Veracruz, como en Zapopan y Tlajomulco, de Jalisco.
En las Playas de Rosarito, en Baja California.
Otra más en el Ejido El Dos, perteneciente a Madera, Chihuahua.
En Temixco y Ayala, Morelos, además en Manzanillo, Colima.
En Juárez, Nuevo León, como en la vía Caborca-Sonoyta, en Sonora.
Falta por agregar en San Mateo del Mar, en el Istmo de Oaxaca y Santa María Zoquitlán, Oaxaca.
En San Nicolás Romero, del Estado de México, en San Juan Cancuc, en la región Selva de Chiapas, en Cárdenas-Coatzacoalcos, de Tabasco.
Faltaban dos más en Cuernavaca, Morelos, como en Villa de Ramos, San Luis Potosí
No olvidemos que en la border no se está el horno para bollos, porque el 14 de abril siete empleados de un depósito de cheves jueron asesinados por no pagar una lana en Reynosa.
Estos datos son reales, ocurrieron en grupos de más de cinco personas, por eso les llamaron masacres, tal vez no fueron de 50 para arriba, pero el número no importa, lo que asusta es el número de casos.
Ya hay quienes aseguran que el video fue editado por los panistas, que no es completo, que en realidad el presidente se reía de las fallas técnicas que ocurrieron en ese momento. Vaya usté a saber, la cosa es que sí dijo je, je, je señalando la portada de las 45 masacres.
Eso no da risa y no es una exageración. Entonces de qué se ríe señor Presidente. Y por favor póngase el cubrebocas por favor, que da mal ejemplo a los güerquillos.


