El estúpido Ciro

Últimas Noticias

Para Ciro Gómez Leyva:
Quiero decirte que muy pocas veces he leído tus columnas, primero en Milenio de donde te despidieron en enero de 2015, y actualmente en El Universal, porque como director editorial general de Hora Cero no acostumbro perder el tiempo en ello. Pero cuando supe de tu escrito donde llamas “estúpidos” a los tamaulipecos, no me aguanté en tomar vuelo e inspirarme frente a mi computadora.

Ante esa grave falta de respeto hacia la población de Tamaulipas, quiero recordarte al menos tres grandes estupideces que has cometido en los últimos años estando como director del Grupo Editorial Milenio y conductor de Milenio TV, las cuales forman parte de la empresa Multimedios.

Para ti son unos estúpidos los tamaulipecos porque no votaron contra el PRI del presidente Enrique Peña Nieto, dejando muy claro los que emitieron su sufragio que no tenían que quedar bien contigo, un frustrado seudoperiodista que te sientes bordado a mano solamente porque eras parte de un programa de análisis en el Canal de las Estrellas.

Pero se te olvida que cuando estuviste en Milenio tragaste del sistema que ahora aborreces. Prueba de ello fueron tus constantes viajes a Monterrey para recibir los sobornos del gobernador Rodrigo Medina de la Cruz en sus informes y otros eventos que merecían tu presencia.

¿Qué pasó, te sacaron de la nómina el presidente Enrique Peña Nieto y Medina de la Cruz? ¿Por eso es tu rabia en contra de los electores que votaron por el PRI el pasado 7 de junio?

En enero de 2015 don Francisco González, el dueño de Milenio TV, te echó de su empresa pero te permitieron tener una salida digna al autorizar que te despidieras frente a las cámaras de un noticiero que conducías y que sólo veían tus clientes oficiales para justificar los sobornos que recibiste por más de cinco años.

“Los estúpidos que no entendieron que tenían que castigar al presidente Peña Nieto son los chiapanecos, coahuilenses, duranguenses, tamaulipecos…”, escribiste en tu columna que publicó El Universal hace unos días.

Llamaste una “sociedad estúpida” a quien sufragó a favor del Partido Revolucionario Institucional, pero deberás saber que en Tamaulipas –donde cometiste una de tus estupideces que enseguida contaré–, se votó para castigar a un delincuente senador y contra un partido, el PAN, que ahora te tiene como gatillero a sueldo.

Ciro, el 3 de marzo de 2010 cuando estabas al frente del canal, fuiste un soberano estúpido cuando pusiste en riesgo de muerte al periodista Raymundo Pérez Arellano y a su camarógrafo, secuestrados unas horas en Reynosa por el crimen organizado.

Despotricando contra reporteros de canales hermanos de Milenio de Tamaulipas y Multimedios en Nuevo León, a quienes acusaste de cobardes, mandaste desde la Ciudad de México a Pérez Arellano y a su compañero quienes recibieron órdenes tuyas para hacer una cobertura de alto riesgo.

Para ti, como estúpido conductor de Milenio TV, era muy cómodo narrar desde un estudio a mil kilómetros de distancia de Reynosa los hechos de inseguridad que pasaban en Tamaulipas tras el divorcio de dos grupos de la delincuencia organizada.

Pérez Arellano y su camarógrafo regresaron con vida a la Ciudad de México, pero ellos nunca olvidarán que las órdenes que recibieron fueron de un “enorme estúpido director” que llamó miedosos a los reporteros de Reynosa, Matamoros y Monterrey por negarse a ir a la boca del lobo.

Y si ya olvidaste, Ciro, recuerda la otra grande estupidez cuando en las elecciones presidenciales de 2012 contrataste a la empresa encuestadora GEA/ISA, la cual hizo uno de los mayores ridículos en la historia del periodismo en México al publicar en Milenio cifras falsas que ponían al candidato Peña Nieto hasta con 20 puntos de ventaja. A ese amo que tuviste, al cual hoy muerdes su mano.

Como director editorial del Grupo Milenio también quisiste engañar a los electores de Nuevo León ese mismo año, al colocar a los candidatos del PRI a la alcaldía de Monterrey y otras ciudades con ventajas abismales, del mismo tamaño que los sobornos que recibiste del entonces gobernador Medina de la Cruz.

Esa grande estupidez de tu parte, cuando manipulaste porcentajes siendo contratado por el PRI, todavía es motivo de burlas en la clase política de Nuevo León, por si no lo sabías.

¿Entonces, Ciro, te queda claro quién es el verdadero estúpido?

- Anuncio -

Columnas

Vuelta a la derecha

¡Arde Nuevo León!

La banca no es eterna

- Anuncio -