Estaba cepillando a Medea (pastora alemana) y espulgándola en busca de bichos, tarea para la cual tuve que usar una lupa. Como todo estaba en orden, aproveché para poner la lupa sobre el resumen ejecutivo del tenebroso proyecto BOA (Bloque Opositor Amplio). Una joya de texto insurgente, presentado en la Mañanera de este martes. No pude evitar la risa con esas siglas, las más desafortunadas para un movimiento que pretende “liberar” al país de la “tiranía” del presidente López. BOA remite de inmediato no a un bloque de patriotas libertadores sino a una serpiente gorda. A quien sabe un poco más sobre ese tipo de culebras, le remitirá también a su estrategia de caza: constreñir, asfixiar, y finalmente tragar (la historia de México en los últimos 50 años). Una buena parte de los muy presuntos miembros de este selecto club, rebasan el perfil de esa viborota voraz: todos los partidos mencionados, de hecho, y algunas cámaras empresariales. Por eso me parecen tan graciosas las siglas. ¡Hasta parece que lo hicieron adrede! Porque si desplegamos el nombre, Bloque Opositor Amplio, se oye bastante forzado. Quien haya elegido el nombre para este fantasmal conciliábulo, espero que haya sido más benigno al bautizar a sus propios hijos.
En el supuesto de que esta diabólica organización de Iluminatis nacionales en verdad exista, reconozcamos que desplazar a Morena de la Cámara de Diputados y revocar mandato de López, son objetivos perfectamente lícitos en una democracia. Eso sí, como profetas hacen trampa, porque el sendero hacia el desastre nacional que predicen sería consecuencia del control que ejerzan en la Cámara de Diputados (si logran su primera fase del plan), bloqueando presupuestos y reformas, lo que generaría descontento entre los ciudadanos que revocarían el mandato presidencial. Es decir, legisladores que obedecerían órdenes de un grupo minoritario de políticos y empresarios. Una aberración en una democracia, y una trampa en el vaticinio, porque, insisto, ellos serían los causantes del desastre que predicen, y sólo para deshacerse de López. ¿Están tontos o qué?
La crítica de BOA a programas sociales es válida pero inquietante, porque significa que, de cumplir sus objetivos, esos programas sociales serían abolidos. Clientelares o no, la distribución de recursos entre más ciudadanos, sobre todo los más necesitados, es un acto de justicia. Cancelar esto sí reforzaría el clientelismo político que presuponen, pero en contra de los “ingeniosos” ofidios. ¡Qué plan suicida tan chafa!
Una utilidad adicional del proyecto BOA no es contra sino a favor de la 4T, porque pretende ir contra las frágiles junturas en el blindaje de Morena. La amenaza es útil, porque da a Morena la oportunidad de reforzar cuadros e ideas y, sobre todo, reconstruir la unidad. Se nota que los “boatosos” no han leído a Sun Tzu.
Sobre el G-7+7 (¡Catorce estados rebeldes!), es curioso que se incluya al gobernador de Nuevo León, pero no como independiente sino en el montón de gobernadores de PAN, PRI, PRD y MC. Me pregunto si la omisión fue casual, o es la admisión de una filiación “secreta” del gobernador Rodríguez, o bien es otra “profecía” que se cumplirá durante o después de las próximas elecciones estatales… Cada vez pienso más en que BOA, si es que existe, le da lecciones de insidia a los Iluminati.
La concertación de fuerzas que presume el BOA entre medios de comunicación, redes sociales, influencers, funcionarios, partidos, empresarios, empresas encuestadoras, analistas (comentólogos), instituciones educativas, etc., es verdaderamente impresionante. De ser verdadera, sería la confirmación de que la teoría conspiratoria de la raza extraterrestre de los Reptilianos es una realidad. Es más, me extraña que hasta ahora se difunda, porque muchos de los ahí mencionados ya han estado tratando de minar al Poder Ejecutivo desde hace mucho tiempo. ¡Qué plan tan pueril!, no paro de reír.
No digo que el proyecto BOA sea verdadero ni que sea una patraña, no lo sé. Pero sus estrategias se han estado aplicando desde hace mucho y eso se puede comprobar deconstruyendo el proyecto de marras. Real o no, ahí están los hechos. Y si no existiera como organización, cofradía, sociedad secreta, orden religiosa, secta apocalíptica, o lo que sea, BOA podría crearse fácilmente reuniéndolos a todos ¡en un proyecto! O sea que, en este parto conspirativo, natural o forzado, al revés o al derecho, da lo mismo atrás que en ancas.
Por cierto, ¡qué bueno que usé la lupa! No le encontré bichos a Medea, pero el documento está chinito de chupasangres más nocivos aún que las pulgas y las garrapatas.


