(Saturday Night Fever, 1977)
Tony Manero tiene un problema de actitud ante la vida.
Es un tipo apuesto y trabajador, pero mantiene una idea muy elevada de su propia persona. Siente que la vida no lo ha valorado, aunque, en realidad, él no ha hecho nada para obtener la notoriedad que cree merecer. Atrapado en esos conflictos existenciales, que no consigue entender, baila para evadirse. Y en eso sí, Tony es el mejor.
La película que lanzó al estrellato a John Travolta, no ha perdido su frescura con el paso de las décadas. Con un insuperable soundrarck de los Bee Gees y excitantes números de baile, la cinta dirigida por John Badham es el testimonio de una época que se fue, con jóvenes que buscaban reencontrarse con la normalidad, luego de un período convulso marcado por las guerras.
La cinta habla del doloroso proceso de crecer. Tony tiene un trabajo estable, pero siente la necesidad de hacer más, sin saber qué. Él solo quiere estar en la pista, y parrandear con sus amigos. Hasta que entra en su vida una atractiva mujer Stephany (Karen Lynn Gorney), mayor que él que, igualmente, está desubicada por un rompimiento reciente.
Solo en la disco se entienden a la perfección porque, fuera de ella, no consiguen avanzar como amigos, lo que les genera más conflictos.
La escena del número de More than a Woman es un clásico. Mientras bailan Staphanie y Tony se dan cuenta de que están enamorados.
Esta es una cinta para todas las épocas.
(R. Restringido; menores de 17 deben estar acompañados de sus padres)
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@LucianoCamposG


