En lenguaje de abogados, “La Carga de la Prueba”, refiere a que el que acusa tiene que demostrar. Lo decimos porque en la pasada ruñón de La Yunta, el rugidor Ramírez Turbio dijo que hay obras de los años 2017, 2018 y este 2019, que todavía no han arrancado.
Eso sí que es algo cañón. No comprobar su hablada, sería algo muy malo para su ya de por sí nula credibilidad, el pueblo desde hace mucho no se fía de este mercenario, que ha pasado por varios partidos políticos, siempre buscando ponerse en el repartidero de mermelada, para que le embarren sus manos tirantes y bastante abiertas ofrecidas a quien reparte el queso en el gobierno rural.
AHÍ TE HABLAN MICO
Y si el médico brujo comprueba lo que sale de su boca, entonces su alcachofa y su cabildo panoso, estarían más que exhibidos y obligados a dar su versión al respecto.
Imaginen que haya obras desde hace tres años, sin que se les haya puesto un tabique ¡Y que sí estén cobradas y pagadas! ¡Agárrate papá! Así que el principio jurídico de la carga de la prueba, ahora está en las trompas y en las baisas del galeno, boca muy dudosa, manos aún peor.
CHACHA DE CASA RICA
Claro que el “buscapies” o “torito” que les aventó el (p) edil tutti frutti, hoy del partido MC, pero ayer de otros tantos institutos polacos, rápido encontró eco en La Chuta Valdez, quien se tiró a matar, cual “chacha” de casa rica que en el parque del rumbo, defiende al güerquillo mamón, ante la palomilla que le da carrilla al enanete ricachón. Así el regidor tricolor y a la vez presidente de la Comisión de Obras Públicas 2016-2021, dijo que las palabras de Turbio están más idem que nada.
CON ESTOS OJITOS PISPIRETOS
Ahora, es boleto del representante del MC, el tipo quien ya estuvo en el PT y también en el PAN, debe probar lo que dice. No hay que olvidar que Ramírez Turbio es de esos tipos a los que no lo detienen las siglas, le dan igual, lo suyo es subirse al tren de los costales de billetes y sabe que esos simpáticos papelitos valedores, se obtienen gritando fuerte en la mesa curva de la sala de cabildo Nuevo Laredo, ahí se pueden conseguir muchos.
MARTES DE ALCACHOFAS FRITAS
Este martes se viene la nueva invasión de alcaldes en la cámara de diputeros en la capital chilaquil, tal y como ocurrió el jueves pasado. Así que mañana en el palacio de San Lázaro, se avecina otro show, un entre bastante calientito entre curuleros y precisos burricipales. Los legislativos tirándose dizque a defender el recinto y la separación de poderes; los “precisos” rancheros se supone que invadirán para exigir más apoyos a sus ranchos, de parte de Doña Federica, dentro del presupuesto de egresos 2020.
ARMATOSTE URBANO
Que uno de cada tres tamaulipecos usa el armatoste urbano, o sea, que el 33.5 por ciento de la raza en Tamaulipas, le pega duro y macizo al camionazo gacho. Negocio de puro peluche para el pulpo camionero, tanto cliente cautivo y ellos sin despeinarse, nada más echándole billetes a sus alforjas. Pero resulta que tal clientela se la tiene que pellizcar gachamente de harina. Sí, cada día, Juan Pueblo se la persigna para poder usar esas caramallolas de pastor que tienen de 20 a 30 años de servicio.
GOBIERNO SOCIO
La población es castigada por el gobierno del estado, dándoles un sistema de transporte bien ramplón, más bien harto rascuache. Muchas carencias, falta de camiones, pocas rutas, largas y sinuosas, tiempos muy prolongados entre camión y camión, no está bien abarcada la ciudad, trazos mal planeados y choferoces sanababiches que no se paran, como este viernes a las 5:00 de la tarde en la esquina de Aquiles y Bolívar, frente a la tiendota jarocha del fraccionamiento Ojo Caliente, camión número 127 (pintado en la lámina de la parte trasera, sobre el vidrio posterior de la unidad), ruta Reservas Territoriales, unidad de color blanco, con vivos en verde.
NO SE VALE
Se tardan un chorro en pasar, para que cuando eso por fin sucede (afuera de una super tienda muy concurrida con gente adulta mayor, cargada de víveres) el inche huérfano chofer -porque sin duda no tiene madre- nos deje vestidos y alborotados, papaloteando los brazos haciéndole la parada y el desgraciado ni por asomo se detiene. Y también por todo el pueblo, faltan paradores o techumbres para que el usuario pueda esperar en un sitio protegido, a que se dignen llegar esas latas con llantas.
GOBERLADRÓN ES EL JEFE
Que Nuevo Laredo tenga un paupérrimo servicio de transporte urbano es culpa netamente del gobierno estatal, nada más. Porque de Ciudad Victoria están bien trepados en ese negocio de los camiones urbanos, los taxis, camiones de reparto de personal obrero o de maquiladoras, camiones de volteo o materialistas y todo lo que tenga que ver con el transporte concesionado y regulado por el estado, es alcancía y negocio particular del goberladrón en turno.


