Mensajes van, mensajes vienen, pero hasta ahora ninguna de las declaraciones oficiales hace alusión a cómo quedarán los trabajadores petroleros que laboran para Petróleos Mexicanos una vez que las leyes secundarias de la reforma energética fueron aprobadas.
En todos los centros de trabajo de la ahora empresa productiva del estado, nadie da a conocer qué sucederá con los trabajadores de confianza y sindicalizados, (aunque han arreciado las jubilaciones entre el personal con más edad y años dentro de la misma), para quienes saben las condiciones en que opera la empresa y que son quienes han mantenido a flote los trabajos de exploración y explotación de hidrocarburos en México, el gobierno de Enrique Peña Nieto a través del director Emilio Lozoya no han tenido la delicadeza de informar de la situación real de la planta laboral.
Los trabajadores petroleros han observado cómo sus jefes mantienen silencio en torno a los cambios que se avecinan, se sabe extraoficialmente que quien tendrá las riendas del sector energético será la Comisión Nacional de Hidrocarburos, CNH, que dirige Juan Carlos Zepeda Molina, la cual se supone será independiente del gobierno o más bien, de los políticos, lo que podría generar algo similar a lo que ocurrió en el gobierno de Ernesto Zedillo cuando decidió darle autonomía al Banco de México y evitar que la economía del país sea usada como moneda de cambio en política y aliviar las devaluaciones constantes del peso.
Con las modificaciones legales, ya no serán quienes dirijan PEMEX o la Comisión Federal de Electricidad quienes tomen las decisiones acerca del rumbo de estas empresas, sino la CNH, que se supone estará manejada por gente preparada, profesional y con conocimientos acerca de los temas energéticos. Bueno, eso dicen…
Zepeda Molina, comisionado presidente, el 30 de abril del presente año fue ratificado en el cargo por cinco años más con 82 votos a favor y 23 en contra del PRD, el PT y una abstención. Este hombre fue designado por Peña Nieto y su currículum indica que es egresado del Instituto Tecnológico Autónomo de México y tiene maestría y doctorado en economía por la Universidad Georgetown de Washington.
En el portal oficial de la ex paraestatal podemos leer notas que indican que están vendiendo a 92.47 dólares el barril de petróleo y otra donde informan que PEMEX obtuvo superávit de 8 mil millones de dólares en su balanza comercial del primer semestre del año, pero como la canción de Joaquín Sabina, “el diario no hablaba de ti, ni de mí”, la página oficial de PEMEX no habla de los trabajadores y su situación.
Por cierto, cuando se accede al portal oficial aún le llaman paraestatal, no empresa productiva del estado como rimbombantemente le nombran ahora Peña Nieto y sus allegados, quienes aún no explican en qué consiste ese nuevo nombre.
Volviendo a la situación laboral, hemos observado cómo las instalaciones petroleras son obsoletas, lo cual ha provocado accidentes donde han fallecido trabajadores.
Y aunado a ello, los trabajadores tanto sindicalizados como de confianza se encuentran preocupados porque de ellos dependen sus familias. En el caso de Tamaulipas son miles de trabajadores que están esperando que alguien se digne a informar debidamente cuál será su situación con los cambios legislativos.
En Tamaulipas los trabajadores se han mostrado solidarios con la empresa, pese a que ésta ni siquiera les ha dado la protección necesaria para afrontar el clima de inseguridad que prevalece.
Hasta ahora ningún jefe ha propuesto un cambio de horario que permita a los trabajadores cumplir de corrido con su jornada laboral para reducir exponerse en la vía pública a los enfrentamientos.
En Estados Unidos donde la producción de hidrocarburos es sumamente importante también, los trabajadores gozan de condiciones laborales que les permite seguridad y convivencia con sus familias, algo que en México no ocurre.
Si la CNH toma en sus manos el control de PEMEX uno de los aspectos que debe revisar son los horarios de trabajo a que son sometidos los empleados porque “no por mucho madrugar amanece más temprano”.
Esperemos que ahora que Peña Nieto puede dormir tranquilo con la aprobación de las reformas, también les de ese beneficio a los trabajadores y le explique cuál es exactamente su situación laboral.


