Marusita no se rinde

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Sin importar las condiciones, en este mundo hay personas que nos demuestran día a día que está prohibido rendirse.

Una de ellas es Marusita Delgado Baldazo, una joven con Síndrome de Down, que en días pasados fue trasladada de emergencia de Ciudad Valles, San Luis Potosí, a Monterrey, para ser atendida al dar positivo al Covid-19.

Tras no encontrar una puerta abierta en un hospital de su ciudad natal, la madre de Marusita y sus hermanos tomaron la mejor decisión: llevarla al Hospital Metropolitano, en Monterrey.

Por su condición, Marusita está entre los pacientes llamados no cooperadores. Su miedo a los procedimientos médicos, lo convierten en fuerza y se niegan a la atención, lo que representa todo un reto para los médicos.

El 24 de julio, me contó su madre, Luz María Baldazo Castellanos, llegaron a las puertas del Hospital Metropolitano.

Con un hospital lleno ante la demanda de atención por el Covid-19, el personal médico encontró una cama para atender y dar todo para salvarle la vida a Marusita.

Luz María llama este gesto, el que hayan abierto las puertas a su hija, un milagro.

Durante una semana, el equipo médico de este hospital trabajó día y noche para sacar adelante a Marusita, quien estuvo en sujeción gentil, es decir, inmovilizada, para para que los médicos pudieran llevar con éxito el tratamiento.

Marusita, campeona nacional en natación en olimpiadas especiales, logró salir adelante y vencer al virus.

Luz María no se cansa de dar gracias a Dios y a todo el equipo médico por salvarle la vida a su hija.

Esta experiencia, me dijo la madre de Marusita, debe servir para impulsar en el sector salud una política pública para atender en los hospitales del país a niños y adultos en una condición especial, y que se tenga una infraestructura para que el tratamiento médico sea más amable tanto para el paciente como para el equipo médico.

Marusita ya va de regreso a Ciudad Valles, en franca recuperación, gracias a Dios y al Hospital Metropolitano, donde la trataron con calidez, sin discriminación, donde sí le abrieron las puertas.

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