La corrupción de Bartlett en tiempos de la 4T me hace reflexionar: los enemigos de México no son los precios del petróleo, ni el FMI ni las evaluadoras internacionales ni el BID. Es el gobernante en turno, el que no tiene llenadera.
Es la impunidad que no se termina con promesas de campaña que endulzan el oído. Es el político que ve en la función pública la vía más rápida para hacerse millonario, sea con la piel del PRI, PAN, MORENA, PRD, PT y otros.
Esos que no pueden resistirse a la tentación de robarse lo ajeno. Ese político, hijo, hermano o esposa de él que no tiene ningún remordimiento en voltear a ver tanta miseria, porque si poca vergüenza tuviera no metería las manos a las bóvedas de dinero público.
Es triste confirmar que México seguirá igual o peor con el soñado cambio, donde los Bartlett y otros se limpian el culo con la bandera de la 4T.
EL PILÓN
El hijo y la esposa o concubina de Bartlett; los hijos de Marta Sahagún; la esposa de Peña Nieto; la hermana de José López Portillo; el hermano incómodo de Carlos Salinas de Gortari; el hermano de Margarita Zavala, etcétera.
Así 83 años y siete meses de historia reciente del México de Alí Babá y los 40 Ladrones, en donde lo único que cambia es
el partido político.


