¿Ayer los priistas en su magno encuentro, trataron los dos millones de nuevos pobres, producidos tan sólo en el poco más de un par de años del gobierno de Enrique Peña Nieto, o sea del 2012 a la fecha, para así sumar 55.3 millones de mexicanos en paupérrima situación económica?
¿Quizá en la reunión nacional del PRI, este sábado 25 de julio, abordaron con seriedad la fuga de ‘El Chapo’ Guzmán? ¿Centraron su preocupación en que el peso está en la propia capital del país a 16.5 unidades por dólar?
¿Mencionaron que la primera ronda de las licitaciones de los hidrocarburos no atrajo a nadie, ni del extranjero, ni nacionales?
¿Quizá los reprobables asesinatos gubernamentales de Ayotzinapa, Tlatlaya y Apatzingán, hayan sido señalados ayer entre los priistas y acordado un acción al respecto?
Nuestras preguntas o dudas tienen que ver con el anuncio de César Camacho Quiroz, quien ya se va de la dirigencia nacional del PRI, en el sentido de que se reuniría el priismo nacional y serían miles quienes se darían cita en el salón “Plutarco Elías Calles”, para dar un espaldarazo al presidente Enrique Peña Nieta, cerrar filas, sumar fuerzas y trazar planes.
Esta colaboración la enviamos desde el viernes, día 24, por lo tanto no sabemos qué fin tuvo el encierro tricolor, pero ni falta hace, sin duda fue más de lo mismo, tal y como acostumbran ellos.
Debieron estar ahí, secretarios de Estado, gobernadores, alcaldes, senadores, diputados federales, legisladores locales, además de líderes de sectores y organizaciones, así como funcionarios de medio pelo hacia arriba.
Y entre los gobernadores, alcaldes, diputados federales y legisladores locales, estarían los que ya se van y los que vienen, o sea, toda la cofradía del partidazo.
En fin, se supone que estuvo la crema y nata tricolor en el edificio del partido, para refrendar su apoyo a Peña Nieto.
INÚTIL PARA EL PAÍS
A “toro pasado”, pero sin haberlo visto, ni tampoco escuchado por parte de un servidor, diremos que tal reunión, el objetivo de la misma y lo que en ella se haya tratado, resulta ocioso para el mexicano común, para todo un país.
Máxime que al ciudadano, a la masa, ni se le toma en cuenta, puesto que todo lo que ha hecho el gobierno, los tres poderes de la unión, ha sido una reverenda simulación.
No se equivoquen señores del PRI, ayer ustedes se reunieron para cerrar filas en torno a ustedes mismos, no en bien del país.
Se juntaron para afinar y dar fuerza a sus mezquinos intereses, no buscando el beneficio de la nación, de los ciudadanos.
El evento en todo momento, como los que han tenido en el pasado, es enfermizamente egoísta, tendiente a ponerse de acuerdo para que nadie les coma el mandado, porque ya no están dispuestos a perder como en el año 2000, cuando los mexicanos decidieron que se les acabaran 70 años de “duro y dale”, cuando los panistas mediante el voto de la mayoría, por 12 años, les quitaron la repartidera del país, de sus territorios, de sus riquezas.
Sin haberlo visto, lo de ayer, no nos cabe duda de que se trató de hacer declaraciones en pro del país, para –según ellos- impresionar a los mexicanos, aunque, en el fondo lo que hayan dicho, ni se vaya a cumplir, ni tengan las intenciones de hacerlo, como así ha sido desde que regresaron al poder nacional.
Sólo es “bluff”, pura faramalla, no dejan de ser fanfarronadas, únicamente lo hicieron -la reunión- para dizque mostrar su poder, sólo para “dragoneársela”.
¿Acaso dieron cuentas claras de las “casas blancas” de Peña, Osorio y Videgaray? ¿De los contratos multimillonarios a Higa de Juan Armando Hinojosa Cantú o también a GIA+A de los Gerard, parientes políticos de Carlos Salinas de Gortari?
¿Qué otras dudas les aclararon a los 121 millones de desesperados y molestos mexicanos?
En fin, la solución para México, no es de partidos, ni de simulaciones, ni de bien intencionados, ni de unos u otros colores o siglas, esto lo resuelve sólo el pueblo, el pueblo unido, pero pacíficamente, mediante el voto.
De lo contrario y hasta entonces, nos seguirá cargando el payaso, llevando la fregada.
Mientras sigamos permitiendo mascaradas y pantomimas como la de ayer (la cual recalcamos que no vimos, pero que estamos seguros que ni falta hacía, porque nos la imaginamos tan bien), seguirá aumentando alarmantemente el número de millones de pobres en el país y esto se pondrá cada vez más insoportable para todos.
Hasta que la bomba estalle de nuevo (en las urnas, sólo en las casillas de votación) y les explote a esos que hoy, de nuevo, nos están robando descaradamente y atropellando de manera tan grosera.
Pobre México, qué estarían pensando los connacionales que no salieron a votar aquel julio de 2012, peor aún, los que se creyeron que estos señores habían aprendido del pasado, que ya eran “otros”, pura gente “nueva”, de grandes deseos de servir a la patria y no de servirse ellos mismos.
Nuestros errores nos duelen, pero no hay mal que dure 100 años.


