Puro mugrero, en Tamaulipas todo está jodido, en los tres poderes sólo hay corrupción con pitorreo, autoritarismo con burla, impunidad enfermiza, saqueo sin ambages, sinvergüenzas a más no poder, con un Ejecutivo y un Legislativo amafiados, con un tercer poder del Estado inexistente o a merced del virrey en turno.
Cínicos, tan cínicos como llegar al gobierno “gracias” al asesinato de su hermano, del cual ni se molestó en esclarecer para castigar a los culpables, tal vez agradeciendo a los autores (la oportunidad de chiripa) que con sus balas hacia su fraterno, a él le convirtieron en uno de los hombres más ricos de Ciudad Victoria, uno de los nuevos multimillonarios de Tamaulipas.
Este estado es un soberano despapaye, no hay mesura, ni decoro, no hay el más mínimo respeto al pueblo. Tenemos un gobierno estatal que ha dispuesto cada año, un promedio de 40 mil millones de pesos de presupuesto de egresos, que quién sabe en qué se los gastó o dónde los metió, seguros que se los clavó, al menos una muy buena parte de tan grosero capital.
Además, de contraer cada año de sus seis (pues ya por adelantado enmarranaron el presupuesto del sexto y último periodo) la insultante deuda de mil millones de pesos, son seis mil millones de pesos de deuda, en seis años.
Y aclarando que esos es únicamente lo que ellos han informado, vaya a usted a saber la verdad de todo esto, pues cabe decir que sólo a los contratistas y proveedores de la capital del Estado, el gobierno de Egidio Torre Cantú les adeuda otros mil millones de pesos y que esa respetable cantidad, no está amarrada, ni amparada, ni será cubierta con el presupuesto del 2016; tampoco en la nueva trácala que ya se autorizaron tomar de la banca privada para este siguiente año.
PURA MIZCUA
Los diputados no sirve para nada, más que para robar, para dejarse embarrar por el Gobernador, todos buscando que los “maiceen”, además de que huelga decir que son hechuras de aquél (como Ramiro Ramos Salinas), pues él los puso, a cambio de migajas, como pago por que le aprueben todas sus cochinadas.
¿Cuál separación de poderes?, estimados lectores, si el presidente del Poder Judical del Estado, Hernán de la Garza Tamez, es hermano del pillo de Homero de la Garza Tamez, funcionario del actual y del pasado sexenio a quien le acaban de encontrar los gringos una cuenta –esa nada más lo que se le conoce- por 1.1 millones de dólares, que metió en un banco texano.
Dinero que dicho con palabras de la autoridad gringa, es producto de extorsiones, corrupción, sobornos e igualas, obtenida por Homerito en relación a sus cargos públicos en el gobierno estatal, tanto en la administración de Eugenio Hernández como en la actual de Egidio Torre.
Aquí no es fortuito de que un hombre que debe ser intachable como Hernán de la Garza, sea fraterno de un pillo de siete suelas, exhibido por el gobierno norteamericano; esto es claro, todos están coludidos, en este sexenio, como en los anteriores.
Inodados todos, todo esa porqueriza de nombramientos y funcionarios, está implícito en una mafia bien orquestada.
Mafia matamorense, con Manuel Cavazos Lerma, con Tomás Yarrington Ruvalcaba, con Baltazar Hinojosa Ochoa, ahora con Daniel Sampayo Sánchez en el gobierno de Egidio; igual que con los citados hermanos De la Garza.
Se trata de una hermandad criminal ahora mezclada con una gavilla victorense de los Eugenios y los Egidios, o sea, la maldad recargada (como la película Matrix), estamos hablando de que dos grupos (Matamoros y Victoria) “mejoraron” la especial para mayor malignidad, dos catervas de pillastres unidos para terminar de encuerar a nuestro cuerudo estado.
Y EL PUEBLO NADA HACE
Y todo esto ocurre gracias a una noble y decente pueblo, en fin, todo esto está muy feo, vivimos ¡y vemos! los tamaulipecos, un pisoteo horrible, sentimos y padecemos como nos pasan por encima los gobernantes, los legisladores, los funcionarios.
Así desde el sexenio de Manuel Cavazos (hoy senador pluri, gracias a Carlos Salinas y al PRI-gobierno nacional), pasando por el de Tomas Yarrington (nada más dejen que los gabachos le echen el “glove” y va a saber lo que es amar a Dios en tierra ajena); ni que decir del sexenio de terror con Eugenio Hernández (invitado de honor de Egidio a su quinto informe, sentándolo en mero enfrente de la tribuna, en franca burla hacia la DEA, DHS, ATF, FBI, IRS y Marshalls de Estados Unidos).
CARA LA AFRENTA
Los tamaulipecos hemos sido abusados increíblemente por tipos de lo peor, por auténticas lacras (lacritas los más chaparritos), gente sin el más mínimo miramiento para robar, para ofender, para adueñarse de todo lo nuestro, incluido de nuestro futuro, puesto que la deuda pública que tenemos que pagar, afecta el porvenir de los contribuyentes y de los ciudadanos, pues se desvían y se distraen multimillonarias sumas de dinero para pagar trácala, cuando que esos pesos deberían servir para allegarle a los residentes, todo el crecimiento posible, el merecido desarrollo, el necesario confort urbano, las obras y los servicios que clamamos en los 43 municipios, los programas sociales que urgen a nuestra cada vez más pobres sociedad.
Estamos en un vil subdesarrollo porque no nos dieron el confort urbano y la ayuda social que bien se pudo otorgar con 240 mil millones de pesos de presupuesto en un sexenio.
Pero en Tamaulipas no pasa y eso, muy bien que lo saben los gobernantes, los funcionarios, los políticos y demás vividores del erario, lo tienen muy claro, bastante entendido, tanto que lo aprovechan todos los días, no hay jornada que estos pillos no se hagan de un peso nuestro.
Pero ¿Se los vamos a cobrar en las próximas elecciones o vamos a ver si sobrevivimos otros seis años?
Vivimos “con el Jesús en la boca”, temiendo despertar la ira de los mafiosos de cuello blanco, coludidos con los cacos de cachiporra y antifaz.
Pero ¿Y esto es vida? ¿Porque no sacarlos a unos y a otros a patadas, o más bien, porque no meterlos a todos en macolla a chirona?


