Con el incremento de casos de ómnicron, con cifras que no habíamos visto tan altas nunca de los nuncas, no me sorprendería que cerraran de nueva cuenta las fronteras.
Será que los gringos piensan que “semos” nosotros los que llevamos el famoso virus proveniente de Sudáfrica y lo desperdigamos cuando cruzamos los puentes internacionales de Texas.
Porque sabrán que ‘ora que abrieron los puentes el lunes 8 de noviembre “naiden” me checó la temperatura en la frente (que acá en Reynosa hay paisanos que no se dejan, quesque les matan las neuronas, pa’ las tres que les quedan) o medírselas en una de las manos.
Y por ahí andaba la Rosa María tomando un taxi cuando se le perdió su bolsa con su visa. Desde entonces no habíamos podido cruzar y al parecer pasará un buen tiempo para recuperarla.
Volviendo con los güeros a veces, muy a veces, te piden el certificado de vacunas con el código QR, que como saben hay gente que llevan sus papeles llenados a mano y no falta la posibilidad de falsificar el dato, y pos ahí es donde se aprovechan para llegar “al otro lado”.
Me consta de amigos antivacunas que han visitado la broder, porque les gana el ansia de la compradera en Macys y no se han vacunado, ni lo harán porque no quieren que les inyecten una sustancia de la 5G que nos van a tener todos turumbatos, obedeciendo al gobierno sus órdenes.
No es que les dé la razón, yo me vacuné con las dos de Pfizer en Reynosa y una de refuerzo aquí cruzando el puente, frente a las Whataburger de Hidalgo. Por cierto la número 5 de bacon y cheese se los recomiendo. Les cuento que una amiga de acá me dice “pa’ que me vacuno, si de todas maneras me voy a contagiar del Covid”. Ya ella ya le dio dos veces.
Y pos sí, tengo un par de parientes que dieron positivo al Covid, a pesar de tener ya sus dos dosis de vacunas.
Ahora dicen los expertos que una “tercera” dosis ayudará a que no te dé tan “juertes” los síntomas: dolor de cabeza, cuerpo cortado, congestión nasal, picazón de garganta, algo de seguidillo, pérdida del olfato y sabor a los huevitos estrellados con salsa de chile piquín, y por supuesto tos seca.
Al cruzar en auto o a pie nunca te piden los resultados de negativo a las pruebas rápidos de antígenos, de sangre y PCR que dicen que es la más efectiva. Estas las tienes que llevar para destinos internacionales por avión, pero hasta ahora NO las piden cuando cruzas para Hidalgo y quieres ir a McAllen.
Entonces ¿cómo saben los gringos que no eres positivo al Covid-19? Porque no me digan que tooooodos son responsables si salen positivos e hicieron su cuarentena de mínimo 10 días en casa, y se aguantaron las ansias locas de ir de “shopping” a La Plaza Mall.
No me ha tocado ver a alguien tosiendo o estornudando constantemente en la fila para cruzar el puente de Hidalgo. Dicen que los agentes saben algo de psicología y me ha tocado oírlos, cercas de llegar a las casetas.
– ¿Y usted ya se vacuno?
– Sí claro.
– Bueno, pásele.
Es el momento soñado de miles de antivacunas que no les piden su certificado.
Ya saben que los gringos ciudadanos y residentes desde el inicio de la pandemia, en marzo del 2020, iban y venían a México sin mostrar ningún papel. Los de COFEPRIS entonces paraban a los automovilistas y les cuestionaban a dónde iban, pero con tal de decir que ibas a actividades esenciales o al Hospital Santander a checarte, ya te dejaban pasar.
Los mexicanos, los ciudadanos de segunda de acá de la border nunca nos dejaron pasar, quesque les íbamos a pegar el mentado SARS-COV-2, el mismo que salió por un chino loco que se tomó un caldo de murciélago en Wuhan, ajá. Acá que nos acusen de probar unos tacos de barbacha de borrego de Los Jiménez o date de saltos si te comiste un taco de chapulines con aguacate y párale de contar. Es lo más exótico podrás conocer.
En pleno semáforo rojo en Tamaulipas, porque en Nuevo León siguen en verde, quiensabe qué palancas tengan, no me explico que sigan abiertos los puentes internacionales de Texas. Pero bueno, con las compras navideñas de tanto mexicano, los contentos deben ser los comerciantes del Valle.
Y lleven su gel antibacterial, que no le regalarán al cruzar, y pónganse doble cubrebocas por si las moscas. No intenten toser o estornudar.


