Se fueron cuatro

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Ya piraron 123 días de gobierno, la cosa pinta mejor, una vez hecha la calistenia, tirado el bofe, luego de aprender echando a perder un poco (nadie empieza sabiendo), ahora en el mes del “Amor y la Amistad” esperamos que las cosas pinten mejor. Y que el “amor apache” del gober, se empiece a manifestar contra los weyes del ayer. Por lo pronto el hombre se prepara para recibir en Vicky City, ya pasado mañana, nada menos que a AMLO. A ver que resulta de la visita del “preciso”. Todos esperamos lo mejor de su venida, algo que para el estado se traduzca en puras buenas. Que a Nuevo Laredo nos vaya con madre y también que a AVA le dé un gran empujón, una buena metida de hombro, encomiable espaldarazo. En fin, que su visita sea un agasajo marinero.

A PONERLE JORGE AL NIÑO

Con un ligero paréntesis -sólo por la visita presidencial-, pero que Américo no le baje a la intensidad de cobrarle al correlón de Reynosa, todas sus puercas canalladas. Esto es así, no hay lugar para las debilidades, no debe haber perdón (porque luego se te trepan), no caben las tibiezas, pues relajar el punto es perder. Acuérdate de Acapulco mi galeno, siempre ten en mente que te querían dar fresco bote y también a tus hijos. Esas cochinas afrentas no se dejan pasar, no en la polaca, no teniendo el poder. Así que como cuchillito de palo, tú sigue machacando, a friega y jode con este asunto de darle cran al alacrán.

TRONCO A 40 GOPES Y…

..La rehabilitada de 300 que estaban en la banca, sí que suena a algo bueno en materia de seguridad estatal. Decir que el nuevo gobierno (mazazo de Américo a Cabeza) le acaba de dar piso a 40 matarifes del caco de McAllen y a la vez, sacó de la banca a 300 elementos de la chota del estado que el panoso tenía casi fuera de la corporación, eso, a las primeras de cambio suena bien, en pro de los tamaulipecos. Se escucha como de que les dio cuello a los garrotecas malos y alivianó a los buenos (pero uno ya no sabe tratándose de chotillas).

CHOTAS EN LA CALLE

O sea que los sicarios de “El Chompa De Res” valieron cacahuate y regresaron a sus club de lacras. Y que los polis medio decentes o que no se peinaban pa´l lado del de Reynosa, ya volvieron a la corporación. Eso sin duda que en el papel, se lee bonito, ahora falta saber que sea cierto. Pero definitivamente la corrida los Gopes, no puede estar mal, son unos batos de la ingada. Así que si es que están bien hechas las cosas, rápido se debe de notar esos dos cambios grupales, ni que decir del resurgimiento de 300 supuestamente “buenos” (o no tan malos). El jefe estatal de seguridad, un tal Sergio Chávez García, acaba de decir que Tamaulipas necesita policías en la calle. Y eso, definitivamente, también se escucha bien.

LÁVENSE EL NUMERITO

Y mañana jueves, la COMAPA va a cortarle el chorro a medio rancho, así que si usted es de los que se chupa en caguamas toda la lana y no repara en que un tinaco y una bomba hidroneumática, ya no son un lujo, sino artículos de primera necesidad, va a seguir sufriendo por los siglos de los siglos ante la falta del vital líquido, pues esto del H2O faltante, cada vez se pone más cañón. Un tambo Rotoplas antes que un bolso Louis Vuiton para que usted no huela muy “buitrón”. Una bombota Red Lion antes que unas garras de Gucci, para que usted no hieda “fucci”. Eso es lo que deben tener en cuenta, antes de andar muy Evenflos y a la moda, pero con el “ese” todo mosqueado.

NEVADAS CAÑONAS

Que están diciendo en Austin, Texas que van a cerrar negocios a las 6:00 de la tarde de este martes 31, porque tiendas departamentales, cadenas de restaurantes, tiendas de conveniencia y muchos otros ramos comerciales, no pueden recibir mercancías, los tráileres de las distribuidoras no pueden llegar desde el norte del país, no bajan hasta esa parte central de Texas a surtir materiales, comestibles y demás. Las nevadas están cañonas, las carreteras cerradas. Eso es la importante y ya muy poblada capital Austin, ahora imaginen Laredo, McAllen, Brownsville. Ojalá no pegue un desabasto cabrito.

SÍ QUE ME MME

Me tiré dos platos de caldazo de res tirada que hizo mi vieja, les puse redilas, pues traían de tocho morocho, se desbordaban las groseras cazuelas que me empujé. Me quedé envarado y eso que no le puse arroz, ni aguacate. Se me salían los tuétanos por doquier. No podía trabajar, traía en cinco rayitas el mal del puerco, a todo lo que daba, mis ojitos pispiretos no podían mantenerse al tiro y mis pestañas Pixie me pesaban una tonelada. Parecía que me dieron mazazo en el tronco de la oreja. Ni modo, tuve que aventarme un “coyotito”, fue inevitable.

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