Todos los mexicanos hemos escuchado o hemos jugado este popular juego mexicano; en el fondo es una lección de vida en la que se trata de entender que así como subes por una escalera que encontraste por mera
suerte, puedes bajar al ser engullido por una serpiente que te enviará hasta el fondo y tienes que reiniciar el juego, o perder en el intento.
Lamentablemente, parece que la actual camada de políticos mexicanos, se sienten tan poderosos que no solamente lo desconocen, sino que aquellos que lo han jugado ignoran que ya ha cambiado y tiene nuevas reglas y nuevos participantes.
La arrogancia con la que se manejaron cuando ostentaron el poder, es directamente proporcional a su imbecilidad humana, y resulta que ahora los ratones ya no quieren queso, sino salir de la ratonera.
Sin ningún escrúpulo y menos astucia, derrocharon arrogancia y cinismo durante 12 años, pensando que no pasaba nada…hasta que pasó; y ahora que la escalera se acabó y que la serpiente se los están engullendo, llama poderosamente la atención, las actitudes y comportamientos de los que en su momento, eran el “grupo selecto” de los ex gobernadores Félix González y Roberto Borge.
Uno que desesperadamente revisa el calendario para ver cuantos días le quedan de Fuero Constitucional, y el otro se la pasa lavando las letrinas del Penal en que está internado en Panamá; mientras que algunos, aunque la lista no está completa se pasean nerviosamente por los pasillos dentro y fuera del Penal de Chetumal.
Hace algunas semanas, en este mismo espacio, dejé en claro, que estaban muy equivocados, aquellos que creían, o más bien, querían creer, que el tiempo no sería suficiente para los sabuesos del gobernador Carlos Joaquín, y le seguían apostando al “manto” de protección emanado de Los Pinos.
¿En verdad pensaban que las compras simuladas de aeronaves, las amenazas a poderosos grupos empresariales buscando hacer quebrar sus navieras para imponer la de ellos, el robo descarado de reservas territoriales o el despojo de bienes inmuebles, las transferencias de cantidades millonarias hacia socios regiomontanos, el abuso sistemático de poder, entre otros, sería olvidado, con tan sólo ganar una elección, que nació perdida?
Así como en Quintana Roo, en varios Estados como Nuevo León, Sonora, Chihuahua, Durango, olvidaron que a miles de kilómetros de distancia y ante tanta evidencia, el grupo compacto del presidente Enrique Peña Nieto, está más preocupado y ocupado en ganar el futuro, aunque pierdan el pasado. Vaya, la prioridad es ganar las elecciones de aquí al 2018, como ya lo hicieron en Coahuila y el Estado de México.
Las escaleras escasean también para ex funcionarios de Rodrigo Medina en Nuevo León, Rafael Herrera, en Durango, Javier Duarte, en Veracruz, César Duarte, en Chihuahua, por citar algunos casos.
El juego cambió y las escaleras también en Quintana Roo, son cada vez más escasas para gente como Juan Pablo Molina, acusado de desviar una bicoca, más de mil 400 millones de pesos, desde la subsecretaría de Finanzas; José Alberto Alonso Obando, quien desde educación buscó garantizar su jubilación con al menos once propiedades; Patricio de la Peña, quien desde el poder que le daba estar al frente de los asuntos laborales en Quintana Roo, se la pasó despojando tierras a empresarios hoteleros fabricándoles juicios laborales amañados.
Y las serpientes son más y más voraces para ellos y otros como José Gabriel Mendicuti, quien junto con su socio Javier Guillermo Clausel, padre de Juan Pablo Guillermo Molina, miembros de uno de los poderosos grupos de Yucatán, mismos que desde la Agencia Marítima Mexicana, aprovecharon los dos sexenios para darle servicio a todos los Cruceros que anclaban en el Caribe Mexicano, y todo lo que se les ofreciera a los gobiernos peninsulares.
O para Saúl Badillo, o Carlos Rafael Muñoz, o Manuel de Jesús Marrufo Lara, o Eliézer Villanueva, quien alegremente firmaba vales de “gastos por comprobar” de 50 millones para cubrir los gastos de su “Gallo” y candidato perdedor del PRI, Mauricio Góngora, y otros más, hasta sumar 17 los integrantes de la lista del “Círculo Rojo” que durante 12 años se dedicaron a jugar a escaleras, pensando que las serpientes eran un mito, en pleno Nido de Víboras.
Es un hecho que la multimentada “protección o complicidad federal”, dejó de existir, meses antes de que la tripleta Félix-Beto-Mauricio- Borge perdieran la elección, pero la ambición, cinismo, arrogancia y falta de astucia política, se conjugaron para formar un caldo de cultivo más peligroso y explosivo que los daños que provocó Wilma a su paso por Quintana Roo.
A estos aprendices de “High Rollers” en varios Estados de México,, desde Los Pinos simplemente lo que hicieron fue cambiarles los dados y el tablero para que siguieran jugando un juego… que no podían ganar, ya que así como ellos lo hicieron mucho tiempo…
Ahora los dados estaban “cargados” pero en su contra.


