En diciembre de 2022 escribí un editorial, que enseguida comparto, cuyo pronóstico se concretó a medias. Era sobre la segunda visita del gobernador Samuel García a la Santa Sede donde sostuvo -otra vez- un breve encuentro con el Papa Francisco como había sucedido el 3 de noviembre de un año antes.
La columna fue titulada “Samuel, cerca del Vaticano y lejos de Nuevo León”, en referencia a los viajes frecuentes al extranjero del mandatario que en 2022 apenas había cumplido un año y dos meses en el cargo, y que era criticado por la oposición por esas salidas.
Y cuando me refiero a que mis pronósticos se cumplieron a medias fue porque, en efecto, meses después hubo una exposición sobre El Vaticano en la Explanada de los Héroes, pero de la posible visita del Sumo Pontífice a Monterrey, se quedó solo en buenos deseos y en una invitación verbal que le hizo Samuel cuando lo tuvo enfrente.
Sin más preámbulos, aquí les dejo mi columna:
Contrario a lo que sucedió en noviembre del año pasado cuando lo tuvo enfrente unos segundos, es casi hecho el encuentro privado entre el Papa Francisco y el gobernador de Nuevo León, Samuel García, que sería el 12 ó 13 de diciembre.
“Vienen sorpresas desde El Vaticano”, dijo el ejecutivo este martes 6, el mismo día cuando Hora Cero confirmó que era muy probable que se lleve a cabo esa reunión privada previo a la misa por el Día de la Virgen de Guadalupe que encabeza el Santo Padre en la Basílica de San Pedro.
¿A qué se refiere Samuel con que habrá sorpresas? Sólo hay dos posibilidades:
(1).- que El Vaticano se hará presente en la Macro Navidad que se instalará en la
Explanada de los Héroes y dentro de Palacio de Gobierno, o (2).- que ya tenga la promesa del Papa de venir a Monterrey en una probable visita a México.
Pero bueno, Samuel García es un gobernador que va de lo sorpresivo a lo impredecible. Y en lo personal considero no es el momento indicado para salir de Nuevo León por el tema del empantanamiento en el tema del presupuesto 2023, su choque con los diputados y alcaldes del Pacto Nuevo León y por la crisis del Metro.
El año pasado la nota fue: “Invita Samuel al Papa a visitar Monterrey”, cuando acudió a la audiencia pública en en el Aula Pablo VI en las primeras filas para invitados especiales y donde tuvo la oportunidad, junto con su esposa Mariana, de cruzar palabras con el Sumo Pontífice y recibir la bendición.
Esta vez los oficios diplomáticos de la embajada de México ante la Santa Sede van por buen camino para que el encuentro privado Samuel-Francisco sea antes de la misa guadalaupana, o bien el martes 13.
Nada improbable porque el Papa Francisco no solamente recibe a primeros ministros, jefes de Estado o presidentes de naciones, pues también sostiene encuentros con políticos de menos nivel cuando las gestiones son exitosas. Y en este caso el embajador Alberto Barranco se está aplicando a fondo para complacer a Samuel.
El viaje de su esposa Mariana sigue en suspenso por sus seis meses de embarazo. Basta mencionar que en su reciente viaje a Egipto, el gobernador viajó sin ella.
Pero no es lo mismo ir a ver pirámides que al jefe de la iglesia católica previo al nacimiento de su primogénita hija.


