Monterrey, N.L.-
Si bien en la semana dos la NFL nos regaló grandes remontadas con partidos muy emocionantes, en esta semana nos brindará un duelo legendario entre dos de los mejores mariscales de la época moderna: Tom Brady contra Aaron Rodgers serán los encargados de mostrarnos un esperado espectáculo ofensivo en el partido dominical de las 3 pm.
Los dos equipos llegan en condiciones de ganar, aunque no de manera urgente por lo reciente de la temporada, pero con un Green Bay mucho más preocupado por la falta de soluciones en los slots de receptores, pues desde la marcha de Davante Adams se ha visto una ofensiva menos fluida que en otros años. Este partido sin duda será decisivo ya al final de temporada, pues al tratarse de dos contendientes de la NFC, un posible criterio de desempate estaría jugándose también.
Al mediodía estará un encuentro que seguramente será intenso: Miami Dolphins contra Buffalo Bills; los delfines que llegan con un motivación extraordinaria luego de anotar 28 puntos en un solo cuarto a Baltimore. Sin embargo, Bills y Josh Allen han probado ser material de Superbowl, por lo que los de Miami deberán mejorar en defensiva pues son de los equipos que más yardas han permitido con 744 totales.
Si bien la tendencia en las apuestas está en los Bills, no hay que descartar las lesiones de sus esquineros titulares, Tra’Deus White y Dane Jackson, dos jugadores fundamentales en la secundaria. Sin ellos podría haber un camino más limpio para que Tua Tagovailoa y el “Cheetah” Tyreke Hill hagan de las suyas por la vía aérea donde ya suman 284 yardas, el 38 por ciento de sus yardas por pase.
También habrá una gran expectativa por el regreso Jimmy Garoppolo, y aunque lo hace un tumulto de rumores por su salida del equipo, será importante ver cómo afronta la situación como suplente luego de esa infortunada lesión de Trey Lance. Y qué mejor forma de hacerlo que con un partido en horario estelar en domingo por la noche, frente a unos Denver Broncos de Russell Wilson, que de a poco han ido mejorando.
Por último, el lunes por la noche, gran parte de México estará pendiente al duelo divisional entre Cowboys y Giants, dos equipos muy queridos en la nación y que buscarán ganar un juego muy bravo, tal y como suele serlo en el este de la nacional.
Por su parte, los vaqueros llegan sin Dak Prescott sí, pero con un Cooper Rush que ha demostrado que puede gestionar el tiempo de la ofensiva, pero particularmente no cometer errores no forzados que ayudan a dar seguridad a sus jugadores ofensivos (299 yardas y una anotación frente a los Bengals).
En cuanto a los neoyorquinos, éstos llegan aparentemente mejor con dos victorias al hilo algo que no sucedía desde 2016, y con un Saquon Barkley fortalecido, uno de los mejores corredores de la liga cuando está sin problemas de lesión.
(Con información de Joaquín Amar)


