Reynosa, Tam.-
Debajo de los campos de futbol de la Liga MX, hay miles de jugadores que como topos, entrenamiento tras entrenamiento y juego tras juego, excavan el túnel que les permita salir del subterráneo y convertirse en las estrellas del balompié nacional o internacional.
Perseverantes, con la mira en alto, dan todo su esfuerzo para salir del inframundo del futbol profesional mexicano, que cada temporada se nutre de los sueños y deseos que en algunos casos se habrán de cumplir, pero en otros no.
Durante gran parte del año, raudales de jóvenes que militan en las divisiones inferiores del balompié se dan cita en los campos de entrenamiento para luchar por el balón, por mantenerse dentro de la oncena titular y ganar algo de dinero que les permita mantenerse en la jugada e ir ascendiendo.
No es una empresa fácil, hay que tener las piernas fuertes dentro y fuera de la cancha para enfrentar los retos que se presentan en las vidas de los aspirantes, ya que en cualquier momento pueden truncar definitivamente sus carreras, aunque éstas se encuentren en el alba.
Falta de apoyo económico, distanciamiento de la familia, lesiones, sacrificios como el abandonar la escuela para cumplir con los entrenamientos o radicar en una ciudad lejana, entre otras situaciones, son los golpes que llegan directo al ánimo de los jugadores apabullando su estabilidad física y mental.
Pero la regla de oro es luchar, correr tras el balón, caerse y levantarse las veces que sean necesarias, resistir los más de 90 minutos que se requieren para llegar a ser un profesional porque después de todo el futbol es un deporte que no da nada si no se entrega algo a cambio.
De esto dan cuenta tres jugadores de “Topos de Reynosa”, de la Liga de Nuevos Talentos de la Segunda División Profesional, quienes han atravesado por un sinfín de situaciones dentro del rectángulo verde y que a pesar de todo, se mantienen firmes en su objetivo de debutar en la Liga MX.
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