FOTOS:ANDREA JIMENEZ
MONTERREY, N.L.- Tras una larga espera de 70 años, el Club de Futbol Monterrey cristalizó su sueño de tener su propia casa, cuando este domingo el Estadio BBVA Bancomer finalmente abrió sus puertas al público.
Y qué mejor que iniciar esta nueva era en la historia de Rayados que con un contundente triunfo del club albiazul, que se impusieron ante el Benfica con un marcador 3-0, además de llevarse a sus vitrinas la Copa Eusebio, trofeo que entregan los portugueses en sus encuentros de verano.
Fue a las 22:20 horas del domingo 2 de agosto cuando los Rayados hicieron rodar por primera vez el balón en el imponente Estadio BBVA Bancomer ante el actual campeón de Portugal.
Desde el silbatazo inicial de Francisco Chacón, ambas escuadras jugaron mano a mano en el terreno de juego, donde las llegadas de gol fueron una constante durante el primer tiempo; Luis Pérez (10’), Dorlan Pabón (13’) y Neri Cardozo (21’) por parte de los locales y Jonas Oliveira (5’, 29’) y Anderson Souza (18’) por parte de las Águilas.
Los arqueros Jonathan Orozco y Julio Cesar destacaron por sus atajadas en sus respectivas porterías durante los primeros 45 minutos del encuentro.
Con seis cambios en la alineación del equipo local y uno del visitante, se inició la parte complementaria del encuentro.
Corrían los primeros tres minutos del segundo tiempo cuando cayó la primera anotación en la historia del majestuoso inmueble y las voces de los 51 mil aficionados se unieron al grito de ¡GOL!
El encargado de abrir el marcador fue César Montes, joven canterano de 18 años que recién ingresaba de cambio a la cancha, quien concretó la anotación al rematar de cabeza un centro de Pablo Barrera.
Al minuto 55’, Francisco Chacón marcó un penal a favor de Rayados por una mano de Pizzi dentro del área.
El argentino Rogelio Funes Mori lo cobró y aumentó la ventaja de los locales.
Mientras ambos equipos disputaban el encuentro, en las gradas los aficionados no dejaron de alentar a los Rayados con porras y cantos, tanto para motivarlos como para hacer presión contra el rival.
La ventaja en el marcador de los albiazules sobre las Águilas le dio intensidad al partido durante algunos minutos, lo que se vio reflejado cuando al 80’ Santiago Rivera, otro joven de la cantera rayada, anotó el tercer tanto del encuentro con un remate de cabeza.
Aunque Chacón aún no daba el silbatazo final del juego, muchos de los presentes optaron por retirarse del inmueble apenas dieron las 00:00 horas del lunes.
Al terminar el partido, el Sport Lisboa e Benfica entregó la Copa Eusebio a los anfitriones.
Cabe destacar que esta presea es un homenaje al jugador Eusebio, considerado el mejor jugador del futbol portugués de la historia, quien formó parte de Rayados en la década de los 70.
Previo al encuentro, se realizó una ceremonia para dar la bienvenida a la afición y abrir formalmente las puertas del recinto deportivo.
Aunque un día antes el Presidente Enrique Peña Nieto develó la placa del inmueble, fue este 2 de agosto que miembros de la directiva de Rayados y autoridades de la Femexfut hicieron el corte de listón para declarar oficialmente inaugurado el estadio.
Como parte de la apertura, se realizó un espectáculo de distintas etapas donde se rindió homenaje a la cultura regiomontana, los 75 años de historia del club albiazul y las grandes figuras que ayudaron a escribirla.
Arnulfo Ávilan, Magdaleno Cano, Milton Carlos, Francisco “Abuelo” Cruz, Mario Souza Mota “Bahía”, Jesús “Cabrito” Arellano y los directores técnicos Francisco Avilán, Daniel Passarella y Víctor Manuel Vucetich fueron algunas de las estrellas de Rayados que desfilaron por la cancha durante la ceremonia, siendo el “Rey Midas” el más ovacionado por la afición.
Los grandes ausentes fueron Humberto Suazo y Guillermo Franco, pero sus hazañas en la cancha con las que se consagraron como grandes figuras de la institución albiazul, fueron recordadas en vídeo.
Posteriormente, Bobby Pulido, Elíseo Robles Jr., Alicia Villarreal, Tatiana, Lalo Mora, Nacho Llantada, Gallo de Genitallica y Celso Piña presentaron la canción que escribieron para la ocasión, llamada “Somos Rayados”, además de interpretar el Corrido de Monterrey.
Tras un show multimedia en el terreno de juego, el estadio se iluminó de azul y blanco con un fascinante juego de luces que provenían de los brazaletes que se entregó a la afición, para hacerlos parte importante del espectáculo, que culminó con una fiesta de pirotecnia.














