Familia de Miguel Padilla le envía porras a México en Williamsport

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Matamoros, Tam.-
Éste es el hogar de la familia Padilla Soto en la colonia Azteca de Matamoros, Tamaulipas.

Son los momentos previos a un día histórico para una institución, para una ciudad, para un país, pero especialmente para Gabriela, la abuelita del niño Miguel Padilla, pues su nieto jugará hoy uno de los partidos más importantes de su vida.

La tarde de este jueves México debuta en la Serie Mundial de Ligas Pequeñas en Williamsport, Pennsylvania, en su trigésima cuarta participación.

Gaby, mamá del destacado pitcher, pudo hacer el viaje hasta el norte de los Estados Unidos, pero su familia observará el cotejo desde el televisor, por la señal de ESPN, ante Puerto Rico.

Aquí reina un ambiente de emoción, pero también de nerviosismo. El beisbol es ahora el tema principal en esta casa de la calle Cuautla y de toda la ciudad.

Matamoros se convertirá en el equipo que más veces represente a México en el torneo de mayor importancia mundial en la categoría 11-12 años, el cual ha sido semillero de grandes peloteros de Grandes Ligas.

El rey de los deportes se vive, se siente y se respira con los Padilla. Doña Gabriela es la matriarca, la abuela y una fiel aficionada.

Aquí se han juntado también los tíos y los primos de Miguel, que orgullosamente representa hoy a su familia, pero también a la Liga de Beisbol Matamoros A. C. que cumple su sexagésimo aniversario, a un estado y por supuesto a una nación, México.

Fue justamente en Williamsport donde hace 15 años surgió la porra del ¡Sí se puede! que también se escucha esta tarde con mucho entusiasmo a tres mil 51 kilómetros de distancia.

Tarde de fiesta, de algarabía, de rápidos latidos. De dulces, de botanas, de comida fresca.

Alegoricamente hace más calor aquí que la plena canícula, porque hoy la Matamoros A.C. saltará al césped del Volunteer Stadium, ante los jugadores caribeños.

Es ahora o quizás nunca. Y cuando a Miguel le toca batear o lanzar las emociones se percibirán a flor de piel.

En la casa de su abuelita todo es alegría, felicidad y euforia, independientemente del resultado que arroje hoy la pizarra, Matamoros y su nieto están haciendo historia.

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