FOTOS: ANDREA JIMÉNEZ
Guadalupe, N.L.-
Monterrey En una noche con clima ideal y un horario poco habitual como lo son las 10 de la noche, Japón y Túnez saltaron a la cancha ante 51 mil 243 espectadores quienes se dieron cita en el Estadio Monterrey para un partido que terminó con la victoria de los nipones 4-0.
El ambiente previo vaticinaba un partido cargado hacia los japoneses, cuyos aficionados coparon el estadio Monterrey siendo mayoría en las gradas y poniendo el ambiente con cánticos y porras que resonaron en el “Gigante de Acero”.

Desde el minuto inicial, la escuadra dirigida por Hajime Moriyasu se lanzó al frente presionando en campo rival y buscando el gol tempranero.
En jugada polémica, el delantero Ueda recibió el balón en el área por el costado izquierdo y al darse vuelta recibió contacto del defensa central tunecino O. Rekik, lo que el árbitro internacional rumano Istvan Kovacs decidió no marcar.

Minuto 2 y los de Túnez -que estrenaban técnico con Herve Renard-, buscaron responder con disparo de su orquestador Mejbri, quien mandó el balón cerca del ángulo izquierdo del arquero japonés Suzuki.
El gol no tardó en llegar y los del Imperio del Sol Naciente inauguraron el marcador con anotación de Daichi Kamada, quien en jugada por banda izquierda del lateral Nakamura, remató ante la presión de la defensa para anidar el balón en las redes africanas que no supieron ni como entró el balón para decretarse el 1-0 parcial hacia Japón.

Las acciones continuaban de manera intensa y al minuto 9 el arquero Dahmen de Túnez salvó en la línea su portería en disparo del japonés Doan, la jugada fue revisada por la tecnología y por milímetros no se marcó gol.
Al minuto 30 el 2-0 llegó por conducto de Ueda, quien recibió el balón en error del mediocampo africano y condujo sin marca hacia el costado derecho del área tunecina para disparar ante la marca del central Talbi.

El encuentro siguió con intensidad, pero cayó en un bache ante el repliegue de Túnez.
El segundo tiempo arrancó con intensidad, pero poca claridad futbolística, ambos conjuntos buscaron neutralizarse compactando su juego.
La tribuna buscó hacer lo suyo y comenzaron a hacer la famosa ola y cantar el Cielito Lindo suplantando las emociones del campo ante un 2-0 que parecía lapidario para los africanos y cómodo para los asiáticos.

Justo antes de la pausa de hidratación el balón volvía a sonreír al minuto y en jugada magistral , el delantero Ueda quedó solo frente al arquero y mandó el balón a las redes para el 3-0 parcial.
Minuto 83 y de nuevo hacía su aparición el gol con un cabezazo de Avase Ueda para poner el marcador final 4 a 0.



