México / Julio 18.-
El grupo Moderratto, que planea visitar Perú, Ecuador y Colombia, para después recorrer diversos estados de la República Mexicana, cerrará a finales de año su gira “Queremos rock” en el mismo lugar donde la comenzó, el Auditorio Nacional.
“¨Me dan permiso de tocar en el Auditorio Nacional?”, preguntó Brian Amadeus, vocalista de la banda, al público que se dio cita en la explanada de una tienda departamental en el sur de la ciudad, donde la banda ofreció una firma de autógrafos, inauguró la pantalla más grande de América Latina y ofreció un breve concierto.
“Ahí fue donde comenzamos nuestra gira y ahí queremos cerrarla”, agregó el intérprete, quien junto a Xavi Moderatto, Mick P. Marcy, Roy Ochoa y Elohím Corona firmaron unos 500 discos a sus seguidores, algunos de ellos ataviados, peinados o pintados como ellos.
Una lluvia de confeti y juegos pirotécnicos acompañaron la actuación de Moderatto, que comenzó con “Si mi delito es rockear (Me declaro culpable)” y “Chavo de onda”.
Miles de personas presenciaron la actuación de la banda, además del espectáculo de fuego que cambiaba de color, de azul a rojo, anaranjado y verde.
“De mi enamórate” y “No hay otra manera” fueron con los temas que continuó la banda, tras lo cual, Amadeus dijo: “Malditos pecadores, arrepiéntanse de sus pecados. Tengo miedo y ¨saben por qué?, porque Elohim está en la batería”.
Después de estas palabras, dejaron en el escenario al baterista, quien por algunos minutos dio muestra de su talento, y mientras ejecutaba una nota salían juegos pirotécnicos, situación que provocó los aplausos del público.
“Sueltate el pelo”, “No podrás” y “Ya lo veía venir” fueron otros de los temas que la banda cantó, además Brian Amadeus presentó a su afamada guitarra “Hello Kitty” con la que tocó “Mueriendo lento”.
El grupo además de su música engalanó su actuación con más luces, más juegos pirotécnicos, unos que salían del escenario y otros que podían observarse en el cielo.
Para concluir su actuación, Moderatto interpretó “Mil demonios”, “Sentimetal” y “Nada de esto fue un error”.


