Monterrey, N,L.-
Sin el respaldo de una gran producción escénica, pero con una gran voz y muchas ganas de agradar al público, Demi Lovato regresó a Monterrey con show The neon lights tour.
Anoche, la Arena Monterrey fue el lugar en el que la cantante y actriz derrochó energía al correr, brincar y bailar sensualmente mientras entregaba a 11 mil espectadores un set list de 18 temas que, uno tras otro, tuvieron un coro monumental ya que la audiencia no paró de cantar en toda la velada.
Pero eso no es todo, así como Demi provocó risas de satisfacción y rostros de felicidad, estuvo a punto de causar un ataque colectivo cuando casi al final invitó a subir al escenario a su “esposo”.
La gente gritó emocionada, pensando que Demi había contraído nupcias con su novio Wilmer Balderrama.
Pero no fue así. Demi se refería a Paco, uno de sus grandes fans, quien portaba una camiseta con la leyenda “Demi’s husband” (el esposo de Demi).
Lo invitó a subir al escenario y juntos cantaron el tema ganador del Óscar “Let it go”, de la película “Frozen”.
Al final, no podía faltar la selfie con el celular de Paco y un oso de peluche como regalo para la artista.
Los gritos de la audiencia no cesaron ni un instante. Incluso el grupo abridor, Ross Sisters, se llevó su dotación de cariño regio.
Pero los gritos de “¡Demi… Demi..!” demostraban quién era la estrella de la noche.
Vestida de negro, quizá para disimular su exceso de peso, la ex estrella de “Camp rock” apareció en medio de humo.
Cuatro músicos y dos coristas ya la esperaban en escena cuando a las 21:38 cantó “Heart attack”, mientras cientos de celulares captaban el momento.
De inmediato hizo gala de su impresionante voz con “Remember december” y “Fire starter” durante la cual brincó con energía.
Antes de “The middle” tocó unos tambores con gran entusiasmo. Se le veía feliz y entregada a pesar de que el ritmo del show era tan rápido que pasados 32 minutos ya había cantado la mitad del repertorio.
“¡Hola, Monterrey! ¿Cómo están? Gracias por venir esta noche, estoy muy feliz de estar aquí. Gracias, chicos”, saludó, mientras muchos fotografiaban cualquiera de las tres pantallas colocadas al centro y a los lados del escenario, para tener una imagen más cercana de Demi.
El show siguió con “Really don’t care” y “Catch me”.
“Cantan hermoso”, dijo para agradecer el coro de 11 mil voces que la acompañó.
Demi es igual de buena interpretando baladas como “Here we go again” que rolas con más sonido rockero como “Made in the USA”.
Sentada en medio del escenario dedicó “Nightingale” a la mamá de una fan.
Con “Two pieces” los asistentes movían los brazos de un lado a otro y antes de cantar “Warrior”, Demi hizo una reflexión sobre el bullying, las adicciones y otros problemas por los que pasan muchos adolescentes.
“Si sufren abuso o sienten que las cosas se salen de control busquen ayuda”, dijo para luego desearle feliz cumpleaños a alguien del público.
Llegaron “Let it go”, “Don’t forget”, “Got dynamite”, “Unbroken” y “Neon lights” con la que supuestamente terminaba el concierto.
Pero tras una breve ausencia del escenario, sólo para ponerse un vestido, Demi reapareció para interpretar la poderosa balada “Skycraper” y cerrar la noche con “Give tour heart a break” en medio de humo y papeles de colores.
“¡Gracias, Monterrey!”, gritó para concluir su show a las 22:57 horas.


