Cd. de México.-
La portante del reinado más largo en la historia del Reino Unido, Isabel II, está por cumplir el primer año tras fallecimiento el pasado 8 de septiembre de 2022.
La noticia de su muerte, a los 96 años de edad, conmovió a multitudes, por tratarse de la figura que fue y quien reinó por siete décadas un país que a lo largo de los años ha atravesado movimientos sociales, políticos y económicos.
Siendo testigo de sucesos históricos a raíz de de conflictos entre países como lo fue la Segunda Guerra Mundial, donde se convirtió en la primer integrante de la familia real en ser partícipe de las fuerzas armadas, la reina Isabel fue un ejemplo para la sociedad monarca, liderando más de 600 caridades, entre sectores de salud, cultura, financiamiento para la ciencia como también en la tecnología, adaptándose así a la evolución y trayectoria de su país, sin dejar de lado el gran aporte moral que brindaba.
Su reinado tuvo inicio el 2 de julio de 1953, donde fue coronada ante más de 8 mil invitados en la residencia de Westminster.
Esa fue la primera ceremonia televisada, al par de causar una influencia de 11 millones de oyentes radiofónicos y con la magnitud necesaria para mantener la atención de periodistas y fotógrafos de diferentes partes del mundo. Ante la abundante elegancia de aquel evento, la vestimenta fue un factor que no podía pasar desapercibido.
Norman Hartnell quien se llevó el crédito siendo diseñador del icónico vestido de aquel histórico día, dijo: “Una tarde de octubre de 1952, su majestad la reina me pidió que le hiciera el vestido que llevaría en su coronación” declaró así el británico. Fueron ocho diseños los que elaboró, en los cuales los bocetos incluían inspiración en el vestido de la Reina Victoria, a quien la Reina Isabel admiraba.
La decisión final fue el octavo vestido, en el cual destacaban los emblemas nacionales del Reino Unido: la rosa (Inglaterra), el cardo (Escocia), el trébol (Irlanda del Norte) y el narciso (Gales). Del cual resaltaba su escote en forma de corazón y sin olvidar mencionar la sorpresa que Hartnell agregó al diseño: Un trébol de cuatro hojas en el lado izquierdo de la falda como símbolo de buena suerte.
A pesar de que esta pieza pesaba 13 kilos, la reina repitió este atuendo en otras seis ocasiones, incluida la apertura de los parlamentos de Nueva Zelanda y Australia en 1954.
A poca días de su primer aniversario luctuoso en el Reino Unido ya se están realizando los preparativos para recordarla en una importante conmemoración.


