Washington.-
Tras los violentos incidentes en el Capitolio de Estados Unidos que dejaron a cuatro personas muertas, el equipo del presidente norteamericano Donald Trump ha comenzado a desmoronarse con una serie de renuncias.
Uno de ellos es el asesor adjunto de Seguridad Nacional, Matt Pottinger, quien decididó renunciar a su cargo consternado por la violencia suscitada por parte de una turba pro-Trump.
Otro de los que abandonaron al presidente es el asesor de Seguridad Nacional, Robert O’Brien.
En la jornada también han dimitido Stephanie Grisham, jefa de gabinete y secretaria de prensa de la primera dama Melania Trump; la subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Matthews y Rickie Niceta, la secretaria social de la Casa Blanca.
Mick Mulvaney, ex jefe de gabinete de la Casa Blanca, y actual enviado especial para Irlanda del Norte dimitió a larga distancia asegurando que “no puede quedarse” vinculado al actual gobierno.
“Llamé al (secretario de Estado) Mike Pompeo anoche para hacerle saber que estaba renunciando. No puedo hacerlo. No puedo quedarme”, dijo.


