Cd. de México.-
El sexenio del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, “solo será un éxito si va más allá del simbolismo populista y cambia el rumbo político”. Y este miércoles, el mandatario estadounidense Donald Trump tendrá la oportunidad de discutir ideas “para sacar a México de la bajada económica y de seguridad en la que se encuentra”.
Los comentarios son parte del editorial que hoy difunde The Wall Street Journal sobre la visita de López Obrador a Washington para reunirse con Trump.
En el editorial, titulado “El Problema en México”, el rotativo señala que si bien la reunión bilateral es para celebrar la entrada en vigor del T-MEC y la forma como han funcionado los controles migratorios, “este debería ser un momento para discutir lazos económicos más profundos, porque se están gestando problemas al sur del Río Grande [Bravo] para quien quiera que sea el próximo presidente de Estados Unidos”.
Señala que la retórica antiMéxico que ha usado Trump desde su campaña en 2016 ha afectado las relaciones bilaterales pero que la voluntad de los dos presidentes de reunirse “es una admisión de que hay intereses compartidos; el principal de ellos es el desarrollo económico y la seguridad de México, los cuales se han deteriorado desde que López Obrador asumió el cargo en diciembre de 2018”.
De la razón de la visita, la entrada en vigor del T-MEC, el WSJ señala que más que un hito como acuerdo comercial, es un alivio, y que lo más positivo es que “reafirma el compromiso compartido de los tres países con la integración económica de Norteamérica. López Obrador se merece crédito por aguantar durante las difíciles negociaciones finales”.
Sin embargo, el diario considera que la ausencia del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, de la reunión de este miércoles, es una “vergüenza y otro ejemplo de la política comercial equivocada de Trump de castigar a los amigos”.
En cuanto a México, el editorial destaca que López Obrador “ha gobernado como un caudillo de la vieja usanza, un hombre fuerte que dicta las decisiones económicas, en vez de impulsar el genio del pueblo mexicano”, y que “sus políticas han causado la fuga del capital nacional y extranjero”.
El periódico considera que no es tarde para “revertir el curso” y que el sector energético es una “oportunidad obvia” en la que México y Estados Unidos pueden trabajar juntos.
Recuerda que López Obrador dañó la reputación de México en el tema del respeto al Estado de derecho, al intentar renegociar los contratos de un nuevo gasoducto que habían sido firmados por el gobierno mexicano anterior, aunque luego reviró.
Indica que quizá el mandatario mexicano piense que Pemex puede “escapar sin ayuda” de la deuda pendiente de la paraestatal, y que no le importen las pérdidas de la petrolera en 2019, pero lo que sí le importa “es su popularidad, que se ha desplomado junto con la economía. El año próximo enfrenta elecciones de medio término que no saldrán bien si no restablece el crecimiento”.
La cuestión central, explica el editorial, es que los problemas en México “inevitablemente” cruzan la frontera. “El progreso en México en los últimos 30 años estuvo encabezado por una clase empresarial que está profundamente preocupada sobre el rumbo que AMLO está dando al país”.
Y es ahí donde entra la importancia de la reunión con Trump. “Dejando de lado sus guiños comerciales y migratorios, Trump entiende la importancia del crecimiento económico privado, y está en el interés estadounidense impulsar a su socio populista en la dirección correcta”.


