Gaza, Isr.-
Un cohete de Hamas alcanzó ayer, por primera vez, Jerusalén así como un centro comercial en Tel Aviv, lo que exhibió su extendido alcance, mientras los bombardeos israelíes golpearon por tercer día el territorio palestino y los medios informaban que el gobierno de Israel autorizó la movilización de 75 mil reservistas para la operación “Pilar Defensivo”.
En Tel Aviv y Jerusalén sonaron las sirenas antiaéreas al aproximarse los cohetes, que no dejaron víctimas. Pero el anuncio —ya oficial— de que el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu avaló movilizar a 75 mil reservistas, unos 45 mil más que los 30 mil cuyo llamado fue aprobado el jueves, hicieron crecer los temores de una ofensiva terrestre, sobre todo después de que Netanyahu asegurara que “el ejército israelí sigue golpeando duro a Hamas y está preparado para ampliar su acción en Gaza”.
Según la radio israelí, Jerusalén se vio sacudida por una explosión. La portavoz del ejército, Avital Leibovich, aseguró que el cohete cayó en las afueras de la ciudad.
Aun así, el ataque es grave tanto por su simbolismo como por el hecho de que se encuentra a unos 75 kilómetros de la frontera con Gaza. Hasta ahora, Jerusalén era considerada fuera del alcance de los misiles palestinos. El vocero del ala militar de Hamas, Abu Obeida, dijo que el cohete es un mensaje “simple y conciso: no hay seguridad para sionista alguno en un solo centímetro de Palestina y planeamos más sorpresas”.
Horas antes de la aprobación para convocar a los 75 mil reservistas, las fuerzas armadas israelíes anunciaron el cierre hasta nuevo aviso de una autopista y dos carreteras que llevan o limitan al enclave al tráfico civil.
Tanques y artillería pesada fueron apostados cerca de la frontera.
En los últimos tres días Israel golpeó incesantemente posibles sitios de lanzamiento de cohetes y otros blancos de Hamas en Gaza con cientos de ataques aéreos, mientras el grupo palestino disparó más de 450 cohetes hacia Israel. La cifra total de muertos aumentó a 30, tres de ellos israelíes y 27 palestinos.
Hamas, que dijo que no se rendirá, recibió ayer una muestra de solidaridad con la visita del primer ministro egipcio Hesham Kandil, que pidió a Israel que cese sus operaciones. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, exhortó a Estados Unidos y Europa a presionar a Israel para frenar la ofensiva y llamó a la unidad palestina.
Sin embargo, el presidente Barack Obama reiteró ayer, en una conversación telefónica con Netanyahu, “el apoyo estadounidense al derecho de Israel de defenderse”, aunque también expresó pesar por la pérdida de vidas de civiles israelíes y palestinos y discutió con el primer ministro israelí opciones para bajar los niveles de tensión entre Israel y Gaza, dijo la Casa Blanca
Ban Ki-moon viaja a la zona
Entre tanto, Naciones Unidas (ONU) informó que el secretario general del organismo, Ban Ki-moon, viajará “en breve” a la región como parte de sus esfuerzos por la moderación y el fin de la violencia entre Israel y los palestinos.
El ministro del Exterior británico, William Hague, recordó por su parte a Israel que anteriores ofensivas terrestres contra los territorios palestinos tuvieron como consecuencia una enorme pérdida de apoyos y simpatías hacia el Estado judío en el mundo, aunque no quiso comentar si su país condenaría un ataque terrestre en la Franja de Gaza. Alemania responsabilizó a Hamas y llamó a Egipto a presionar a los islamistas para frenar la violencia. La alta representante europea para la política exterior, Catherine Ashton, echó a Hamas la culpa de la escalada. En cambio, el canciller turco Ahmet Davutoglu calificó los ataques israelíes contra Gaza como un “crimen contra la humanidad”.

