Tokio, Japón.-
Actores, directores, músicos, deportistas y otros personajes del mundo hispano han pasado por Japón para promover su trabajo, sin dejar de lado alguna broma espontánea o atrevimiento ante los medios y la sociedad nipona. ¿Cómo se explica a los hablantes de otra lengua que a veces las exageraciones, risas y gritos, llevan buenas intenciones?
En el ámbito deportivo en Japón se pueden encontrar numerosas personas extranjeras. Beisbolistas, futbolistas y atletas que llegan al país necesitan intérpretes para comunicarse con entrenadores, compañeros, periodistas y aficionados japoneses. En particular, durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio celebrados en 2020, se movilizaron cientos de intérpretes, lo que demuestra claramente la importancia de esta profesión.
¿Cómo es el trabajo de quienes interpretan a deportistas hispanohablantes a la lengua japonesa? ¿Es fácil comprender el tono y los juegos de palabras de los caribeños o las indicaciones de los españoles? ¿Se puede traducir el humor?
El intérprete deportivo no se limita a traducir palabras, sino que actúa como un puente entre lenguas, culturas y formas de pensar. Esto se puede confirmar en la voz de quienes día a día hacen esta función, como Hideyuki Akutsu, intérprete de béisbol que ha trabajado con jugadores caribeños en Japón, y Mitsuhiro Sato, intérprete de fútbol.
EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS…
Según Hideyuki Akutsu, una de las mayores dificultades del trabajo con deportistas aparece cuando los resultados no son favorables. Dijo que, en esos momentos, es natural que el jugador se sienta frustrado, y que su labor consiste en demostrarle con hechos que es un aliado dispuesto a ayudarle en todo lo que necesite. En sus palabras: “el intérprete debe ser alguien en quien el jugador pueda confiar incluso en los peores momentos”. Añade que se esfuerza por mantener la misma actitud y el mismo trato tanto en los buenos momentos como en los malos.

Desde la perspectiva del futbol, Mitsuhiro Sato explica que los jugadores suelen tener una personalidad muy marcada y que, en este deporte, es habitual que surjan discusiones para llegar a un entendimiento mutuo. El intérprete suele encontrarse en medio de dos opiniones distintas y su papel principal es el de mediador: “No se debe traducir todo de manera directa, ya que eso podría provocar conflictos, pero tampoco se deben modificar las palabras para evitar discusiones”. Este equilibrio requiere experiencia, conocimiento de las culturas involucradas y la capacidad de entender cómo piensan las personas a las que interpreta.
ANTE LOS OJOS DEL MUNDO
En cuanto a la preparación para las ruedas de prensa, Akutsu investiga a fondo la carrera del jugador, sus antecedentes y revisa entrevistas previas. Si se trata de un lanzador, lleva notas sobre sus puntos fuertes, su repertorio de lanzamientos, la velocidad de cada uno y su lanzamiento decisivo. Añade que, en el caso de los jugadores de posición, analiza su estilo de bateo y revisa los comentarios del mánager para mantener coherencia en el discurso público.
Por su parte, Sato considera que las ruedas de prensa son la parte más visible del trabajo del intérprete, ya que se transmiten por televisión, aunque no siempre son la tarea más compleja. Los jugadores suelen ser conscientes de lo que dicen y de lo que deben evitar. Agrega que: “los periodistas a veces buscan generar polémica, por lo que el intérprete debe mantenerse tranquilo y no dejarse afectar por la presencia de las cámaras”.
DE LA RISA A LA CONFUSIÓN
Sobre la interpretación del humor, los modismos y los dialectos, Akutsu está consciente de que una broma hecha con buena intención puede malinterpretarse culturalmente. En esos casos, a veces opta por no traducir el comentario tras evaluar el contexto. Reconoce que al principio le costaba entender los acentos y modismos de los jugadores cubanos, pero que el contacto diario le ha permitido adaptarse de forma natural.
En la misma línea, Sato explica que traducir literalmente el humor o los modismos suele resultar extraño o incomprensible. En su caso, prefiere reformular el mensaje y buscar expresiones que funcionen mejor en cada situación, aunque no sean traducciones exactas: “Confiar en la intuición suele ser más efectivo que buscar una frase perfecta, especialmente cuando no hay tiempo para reflexionar”.
PERSONAJES PÚBLICOS Y REDES SOCIALES
En relación con las redes sociales, Akutsu cuenta que no suele censurar a los jugadores sobre su uso, pero que se asegura de explicar claramente las normas cuando el equipo prohíbe ciertos comentarios o imágenes. Muchos jugadores extranjeros ya tienen experiencia previa en Estados Unidos, lo que facilita una gestión adecuada de su imagen pública.
Por su parte, Sato subraya que la clave para evitar polémicas es la preparación y el conocimiento profundo tanto de la cultura como de la persona a la que se interpreta. Una mala traducción en una entrevista internacional puede generar controversia y —en su opinión— una mayor sensibilidad cultural puede evitar muchos problemas. Equivocarse forma parte del trabajo y saber reconocer el error y aprender de él es esencial para crecer como intérprete.

Estos testimonios muestran que la interpretación en el deporte va mucho más allá de la simple traducción de idiomas. A partir de las experiencias de ambos intérpretes, queda claro que su trabajo implica mediación cultural, gestión emocional y una gran responsabilidad pública. En un mundo cada vez más globalizado, el intérprete se consolida como una figura esencial también en el ámbito del entretenimiento y el deporte.
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Elaborado por alumnos de español de la Universidad de Estudios Internacionales de Kanda (KUIS), Japón: Kairi Sato y Silvia Lidia González (profesora).


