Seúl, Corea del Sur.-
El último paciente del Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS) en Corea del Sur falleció hoy, después de cinco meses y medio de haber sido diagnosticado con la enfermedad viral, informaron autoridades de salud del país.
El paciente de 35 años perdió la vida la madrugada de este miércoles, por complicaciones provocadas por el linfoma maligno, en el Hospital Universitario Nacional en Seúl, convirtiéndose en la víctima mortal número 38 de la enfermedad.
“Su estado se deterioró rápidamente y los condujo a la muerte”, indicó el Ministerio surcoreano de Salud y Bienestar Social y refirió que el paciente fue hospitalizado a principios de junio pasado y dado de alta cuatro meses después, cuando dio negativo al virus.
Sin embargo fue readmitido ocho días más tarde porque mostró síntomas de la enfermedad, que infectó a un total de 187 personas en el país, de acuerdo con despachos de la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
“Después de ser readmitido, el paciente fue puesto en una sala de cuarentena, aunque los médicos dijeron que era muy poco probable que le transmitiera la enfermedad a otra persona”, dijo un funcionario del ministerio.
La muerte de este paciente dejó a Corea del Sur sin ningún caso de MERS, desde el primero confirmado el pasado 20 de mayo, por lo que las autoridades sanitarias declararon el final de facto del brote de la enfermedad.
Incluyendo la última muerte, la tasa de mortalidad de MERS en Corea del Sur se situó en 20.4 por ciento, con la mayoría de las muertes vinculadas a condiciones médicas subyacentes, como un débil sistema respiratorio, enfermedades cardíacas y pulmonares, y cáncer.
El MERS, detectado por primera vez en Arabia Saudita en 2012, tendría una tasa de mortalidad superior al 40 por ciento, pues en la actualidad no hay vacunas o tratamientos para tratar la enfermedad.


