México, D.F. / Noviembre 19.-
A un año de que Barack Obama ganara la presidencia de Estados Unidos, algunas de sus propuestas de campaña han quedado en el olvido.
Cambio climático, postergado
El 19 de noviembre de 2008, el demócrata -en ese entonces presidente electo- se pronunció a favor de que su país redujera las emisiones de gases invernadero y de bióxido de carbono (CO2) en el corto, mediano y largo plazo.
Esta decisión le ganó simpatías entre grupos ecologistas, hartos de las negativas en el tema de George W. Bus, antecesor de Obama.
“Mi presidencia marcará un nuevo capítulo en el liderazgo de Estados Unidos acerca del cambio climático”, dijo Obama durante un mensaje que fue transmitido en el marco del un encuentro de gobernadores en California sobre el cambio climático y durante el cual adelantó que su meta era situar en 2020 las emisiones a los niveles que alcanzaban en 1990, así como recortarlas en 80% para 2050.
Asimismo, se propuso invertir 15 mil millones de dólares anuales para promover el uso de energías limpias en el sector privado. Una estrategia que, añadió, se traduciría en la creación de millones de nuevos puestos de trabajo.
Incluso, para esta esperanzadora propuesta, Obama incluyó al científico mexicano y premio Nobel de Química, Mario Molina, en el equipote de lucha contra el cambio climático.
Pero en una reciente reunión en Copenhague, Dinamarca, sobre cambio climático, el primer ministro de ese país pidió a Estados Unidos, el martes pasado, que presentara compromisos específicos para reducir los gases de efecto invernadero durante el encuentro que sostendrán por el mismo tema en diciembre próximo.
”El presidente estadounidense también avaló nuestro punto de vista, lo cual implica que todos los países desarrollados necesitarán traer metas fuertes de reducción a la mesa de negociación de Copenhague”, dijo Loekke Rasmussen a los máximos negociadores de 44 países importantes que se preparan para la conferencia de Naciones Unidas de diciembre próximo en la capital danesa.
Los comentarios de Loekke Rasmussen se sumaron a la presión internacional sobre Obama, que parece renuente a ir demasiado lejos en cuanto a la legislación de su país para frenar el cambio climático, por temor de hacer promesas que luego podrían ser revocadas por el Congreso. El Senado debatirá su iniciativa de ley de clima y energía hasta el año próximo.
En Beijing, China, Obama dijo que él también quiere un acuerdo amplio durante la cumbre de Copenhague, aun cuando no llegue a un tratado legal. Por lo que no se ve un pacto climático hasta 2010.
Guantánamo, para después
Recién llegado a la Casa Blanca, Obama prometió el cierre de Guantánamo. En seguida, las reacciones positivas no se hicieron esperar debido a las series irregularidades en derechos humanos que en dicha prisión se viven, según organizaciones no gubernamentales. (ONG).
Pero llegado el límite que impuso el presidente norteamericano, es decir, finales de este año, Obama en su gira por Asia declaró que aún no hay fecha exacta para el cierre de la cárcel, ubicada en una base militar estadounidense en Cuba.
“Estamos inmersos en una trayectoria y un proceso en el que yo anticipo que Guantánamo será cerrado el próximo año”, dijo Obama en una entrevista con la cadena “Fox News” realizada en Pekín, China.
“No voy a marcar una fecha exacta porque mucho depende de la cooperación del Congreso”, añadió.
Obama adujo que el Congreso ha puesto un freno a la propuesta de los 12 meses; amén del rechazo internacional para acoger a los presos.
El Nobel de la Paz y la guerra
Apenas en febrero de este año, el mandatario de EU dijo que un número sustancial de los 140 mil soldados estadounidenses apostados en Irak regresarían a sus casas en el lapso de un año, ya que los iraquíes estaban listos para asumir más responsabilidad en su seguridad, dijo.
Obama, quien heredó las guerras de Irak y Afganistán, prometió durante su campaña presidencial retirar todas las tropas estadounidenses de Irak en 16 meses, a un ritmo de una o dos brigadas al mes.
Pero con respecto a Afganistán, la situación es diferente. Obama tiene previsto anunciar en las próximas semanas la decisión de su gobierno sobre el envío de más soldados a Afganistán, donde el jefe de las operaciones aliadas, el general Stanley McChrystal, ha solicitado 40 mil militares más.
Tras la decisión que anuncie Obama, no sólo sobre las tropas sino también sobre su estrategia en Afganistán, los ministros de Exteriores de la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN) mantendrán una discusión política en el Consejo que se celebrará en Bruselas los próximos 3 y 4 de diciembre.
De hecho, la OTAN espera que sus países miembros y socios anuncien en las próximas semanas el envío de más tropas a Afganistán.
En un acto paradójico, a los pocos días de que Obama fue premiado con el Nobel de la Paz, el mandatario estadounidense envió más tropas, unos 13 mil soldados, a Afganistán.


