Florida.–
“Cuando veo gente arrodillada durante el partido y sin respetar nuestra bandera y nuestro himno nacional, lo que hago personalmente es apagar el partido”, afirmó el Presidente Donald Trump respecto a las protestas por el racismo denotadas por los jugadores de la NBA.
Agregó que el comportamiento es “vergonzoso”, reiteró que presionó incontables veces para que volviera el deporte y sentenció que dichas acciones derivan en que el público pierda interés en los partidos.
Ante las constantes críticas por parte del mandatario, diversos jugadores se han expresado contra él, como el escolta de los Pelicans de Nuevo Orleans, J.J. Redick quién le respondió y sostuvo que “a nadie le importa si el presidente ve o no un partido de la NBA”.
Desde la reanudación del baloncesto el pasado 30 de julio, solo dos jugadores, Meyers Leonard del Miami Heat y Jonathan Isaac del Orlando Magic y dos entrenadores, Gregg Popovich de los Spurs de San Antonio y su asistente Becky Hammon, han permanecido de pie durante la entonación del himno.
Como apoyo al movimiento “Black Lives Matter” derivado tras la muerte de George Floyd a manos de policías blancos en Minneapolis, mensajes como “Ámanos, Libéranos o Justicia” aparecen en las indumentarias de los basquetbolistas.


