Minneapolis.-
Residentes de varios barrios de Minneapolis comenzaron a instalar barricadas improvisadas en las calles para tratar de frenar las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en medio de la tensión desatada por la muerte de Renee Nicole Good, abatida por un agente federal durante un operativo migratorio esta semana.
Las acciones se han concentrado especialmente en la zona sur de la ciudad, alrededor de la avenida Portland, donde ocurrió el disparo que terminó con la vida de la mujer de 37 años.
En el cruce de East 34th Street y Portland Avenue, manifestantes y vecinos levantaron una especie de muro con escombros, nieve, conos de tránsito y otros objetos para bloquear el paso de vehículos frente al memorial instalado en honor a Renee Good.
Testimonios y videos difundidos por medios locales muestran también autos estacionados de forma estratégica y estructuras improvisadas para impedir el avance de unidades federales en calles cercanas.
De acuerdo con crónicas de prensa, algunas de estas barricadas se han mantenido durante la noche, con personas montando guardia en casas de campaña y fogatas, a la par de vigilias y rezos frente al lugar del tiroteo.
En otras zonas cercanas a Lake Street, grupos de residentes y activistas se han organizado para bloquear temporalmente los accesos y “vigilar” movimientos de agentes migratorios, priorizando vías de alto tránsito de ICE detectadas en días recientes.
Organizaciones locales describen estas acciones como parte de “protestas de emergencia no violentas” cuyo objetivo principal es dificultar o retrasar las redadas y exigir que ICE abandone Minneapolis y el estado de Minnesota.
Colectivos de derechos civiles han acusado a los agentes federales de “terrorizar” a las comunidades migrantes y de actuar con uso excesivo de la fuerza, especialmente después del caso de Renee Good, cuya muerte califican como un asesinato injustificado.
Durante las manifestaciones frente al edificio federal Whipple, sede de operaciones de ICE en la zona, grupos de protesta se han organizado en “cordones” humanos para bloquear el ingreso y salida de vehículos oficiales, lo que ha derivado en varios arrestos por presunta obstrucción y agresiones a agentes.
A la par, líderes comunitarios han llamado a la población a documentar con video cualquier operativo y a usar silbatos o mensajes en redes para alertar sobre la presencia de ICE en los vecindarios.
La ciudad de Minneapolis recordó que, por ordenanza municipal, la policía local no participa en labores de aplicación de leyes migratorias y no puede interferir directamente con los operativos de ICE, aunque sí puede intervenir en casos de violencia o riesgo a la seguridad pública.
El alcalde Jacob Frey ha exigido que el gobierno federal retire a los agentes migratorios de la ciudad, al acusarlos de generar “caos y violencia” en las calles.
Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional reportó al menos una decena de detenidos durante los choques con manifestantes frente al edificio federal, acusándolos de bloquear unidades y de agredir a agentes con empujones y escupitajos.
El gobierno estatal autorizó el despliegue preventivo de la Guardia Nacional para respaldar a las corporaciones locales en caso de que escalen los disturbios, aunque hasta ahora su presencia se mantiene en reserva y bajo vigilancia periférica.
Este viernes, cuadrillas municipales comenzaron a retirar una de las principales barricadas sobre Portland Avenue, argumentando la necesidad de reabrir la circulación y garantizar el paso de servicios de emergencia, sin que ello detuviera las manifestaciones ni las vigilias en memoria de Renee Good.
En respuesta, activistas han advertido que seguirán levantando bloqueos y acciones de desobediencia civil mientras continúen las redadas y no haya claridad en las investigaciones sobre el uso de la fuerza por parte de ICE.


