Culiacán, Sin. / Noviembre 29.-
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Sinaloa, recomendó a los 18 ayuntamientos de Sinaloa dejar de ver a las barandillas de las policías como un negocio para elevar sus ingresos e invitó a convertir sus cuerpos, en verdaderos agentes de seguridad pública.
En la Cuarta Recomendación General se insta a las autoridades municipales a instalar casetas y módulos de vigilancia, con los servicios elementales en lugares estratégicos de las ciudades y zonas rurales.
El ombudsman, Juan José Ríos Estavillo, explicó que los ayuntamientos deben crear cuerpos policíacos municipales eficientes, con buenos salarios y prestaciones, debidamente uniformados, cuyos elementos deben surgir de academias estatales o municipales.
Hizo ver que las estadísticas que se tienen desde el 2008 hablan de que un 43 por ciento de las quejas que se presentan están vinculadas con problemas de inseguridad y violencia.
En el documento, la Comisión Estatal de Derechos Humanos hace notar que la estructura actual de los órganos de seguridad y vigilancia en el país, resultan ya insuficientes para prevenir y aclarar los hechos delictivos.
Ríos Estavillo, explicó que los agentes policíacos viven en un submundo laboral en el que no se conoce si estos son burócratas, empleados de confianza, paramilitares; puesto que no gozan de diversas prestaciones, entre ellas, el derecho a la jubilación a determinada edad.
La falta de definición laboral, provoca que exista un tráfico de puestos y grados, comisiones, ascensos, premios y promociones, indicó.
En la Cuarta Recomendación General, se asienta que en muchas ocasiones, los policías son obligados adquirir las refacciones de sus patrullas, reparar sus equipos y comprar de su propio salario sus uniformes.
Se advierte que no es posible pedir a un pequeño grupo de hombres que garanticen la seguridad de la sociedad, cuando en contraparte, no se les otorga a ellos las mínimas normas de seguridad y prestaciones laborales para el buen desempeño de sus funciones.
El ombudsman, destaca que es necesario ir creando en el país el resurgimiento de una política policíaca, aun cuando no es un tema sencillo, puesto que los ayuntamientos requieren de recursos económicos adicionales y cambiar sus criterios.

