Ciudad de México.-
Hace apenas cuatro meses, el Centro de Estudios Mexicanos UNAM-Alemania abrió sus puertas en el despacho 113 de la Casa Internacional de la Universidad Libre de Berlín, en Ehrenbergstraße 26/28, en el barrio de Dahlem, al suroeste de la ciudad.
La nueva y promisoria sede universitaria está a cargo de Adriana Haro Luviano. Su primer objetivo es alentar la movilidad académica de estudiantes y profesores de la UNAM hacia universidades alemanas, y viceversa.
“Este objetivo puede derivar en proyectos de doble titulación o en cátedras extraordinarias. En suma, queremos que estudiantes y profesores mexicanos vengan a Alemania y que estudiantes e investigadores de las universidades alemanas se integren a la vida de nuestros campus en las licenciaturas y programas de posgrado”, dice Haro Luviano.
De acuerdo con la secretaria académica de esta sede, una de las ventajas del intercambio bidireccional de estudiantes y profesores es que estimula tanto la creación de conocimientos como un cambio de perspectiva y la discusión intercultural.
“Es posible que un fenómeno se vea bajo dos lupas, bajo dos perspectivas, lo cual resulta estimulante”, añade.


