México, D.F. / Abril 10.-
En medio del leve viento y del cielo que empezaba a nublarse, Jesús, representado por Diego Villagrán, y sus 12 apóstoles, llegaron 50 minutos tarde a la Última Cena por el largo recorrido, pero escenificaron el rito sin otros contratiempos.
Tras una espera de varias horas, miles de asistentes a la 166 representación de la Semana Santa en Iztapalapa “La Pasión de un Pueblo”, vieron entrar a Barrabás, quien llegó encadenado y custodiado por soldados romanos.
Después ingresaron Jesús y sus apóstoles al lugar, donde media docena de sirvientes los esperaban con la mesa puesta para la Ultima Cena, programada para las 19:50, pero que empezó con más de 50 minutos de retraso.
Cansados, también estaban los cientos de actores participantes -entre vírgenes, nazarenos, soldados de a pie y de a caballo y fariseos- muchos de ellos tras recorrer descalzos los ocho barrios de Iztapalapa.
Ante miles de asistentes que observaban la representación en la Macroplaza Cuitláhuac o que miraban alguna de las dos pantallas instaladas en el lugar, Jesús lavó los pies de sus apóstoles y les anunció que partiría a un lugar donde no lo podrían seguir.
Terminado el lavado de pies, Jesús acompañado de sus apóstoles subió al Cerro de la Estrella, para la oración del Huerto de los Olivos y la Tentación de Luzbel.
Tras ellos Judas, concilio y romanos partieron hacia el mismo lugar a realizar la aprehensión para, finalmente, regresar a la Macroplaza, donde Pedro negará tres veces al Jesús.


