Monterrey, N.L.-
Ante la inconformidad de alcaldes metropolitanos, ciudadanos y gobiernos vecinos, el Congreso de Nuevo León analiza echar abajo la implementación del Pase Turístico para vehículos foráneos.
Por separado, el coordinador de la bancada del PAN, Carlos de la Fuente Flores, y la diputada de Morena, Brenda Velázquez Valdez, consideraron viable eliminar la medida o sustituirla por convenios de colaboración entre estados.
De la Fuente Flores, señaló que ante el rechazo de los ediles y la falta de capacidad de diálogo por parte del Gobierno del Estado con las autoridades municipales y de entidades colindantes, la medida podría ser abrogada.
Expresó que, si bien la reforma nació como una propuesta impulsada por el propio Ejecutivo Estatal a través de la Mesa de Seguridad para ubicar un padrón aproximado de 250 mil vehículos con placas foráneas que ya residen en la entidad, el reglamento y la estrategia de ejecución no fueron gestionados de manera adecuada.
Asimismo, indicó que alcaldes de oposición se han negado a colaborar ante el incumplimiento del Instituto de Control Vehicular (ICV) en la transferencia de los recursos recaudados por multas de tránsito.
En ese sentido, puntualizó que si los munícipes no están dispuestos a aplicarlo, el Poder Legislativo consideraría retirarlo de la normativa.

Por su parte, la diputada local de Morena, Brenda Velázquez, presentó formalmente una propuesta para dar marcha atrás a dicho trámite y reemplazarlo por acuerdos interestatales de intercambio de información vehicular con entidades como Coahuila, Tamaulipas y San Luis Potosí.
Velázquez recordó que su bancada votó en contra del Pase Turístico desde su aprobación el pasado 21 de abril, advirtiendo que un trámite restrictivo e individual entorpece la movilidad y genera fricciones con los estados vecinos, particularmente.
Sostuvo que el rastreo de vehículos con reporte de robo, el seguimiento a multas y el control vehicular debe ejecutarse mediante la coordinación entre secretarías de seguridad y finanzas, sin imponer cargas burocráticas a los visitantes o trabajadores que ingresan a Nuevo León.


