Frío de -5 grados padecen habitantes de faldas del Cerro de la Silla

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Monterrey, N.L.-

Sin duda los neoloneses están sintiendo un frío poco común en la región que no se presentaba desde hace varios años, sin embargo los que más sufren son quienes habitan en los cerros y montañas en condiciones precarias.

En la colonia Los Remates que se ubica en las faldas del Cerro de la Silla, al sur de Monterrey, Alejandra Contreras sobrevive a las bajas temperaturas con tres cobertores y encendiendo su estufa por pequeños periodos.

Y es que cuando el termómetro marca 0 centígrados en el centro de la ciudad, en el barrio de Alejandra casi llega a los -5, haciendo su invierno más intenso que el del resto de la población.

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Aunque sus dos cuartos están hechos de material -block y techo de concreto-, la verdad es que la obra no está terminada del todo, pues al momento de quitar la cimbra que sostenía la placa, quedaron varios agujeros en la pared.

Ahora esos boquetes tienen que ser rellenados de ropa vieja o de bolsas de plástico para evitar que el gélido viento se cuele a la cocina de Alejandra.

Al cuestionarla del porque seguían descubiertos después de tanto tiempo, rápidamente aclaró que en verano son de gran ayuda para mitigar el sofocante calor, con las pequeñas ráfagas de viento que se introducen por esos hoyos.

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“Nosotros no tenemos calentadores, en las noches cerramos muy bien la ventana y nos tapamos con tres cobijas, durante el día -en ‘ratitos’- prendo la estufa, no lo hago tanto tiempo porque he escuchado que nos puede hacer daño”, platicó.

En esas zonas hasta los animales se acuestan unos sobre otros para no sentir el gélido viento, las plantas -si no las cubren- terminan con sus ramas y hojas cocidas por las bajas temperaturas.

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El acceso es complicado con el concreto resbaladizo de las calles, en las últimas casas, los senderos aún son de piedras y las casas de lámina o cartón.

“Uno la sufre más aquí, no sólo con el frío o el calor, son muchas otras cosas que se complican al vivir en esta parte del cerro, pero es donde nos tocó vivir y tenemos que trabajar si queremos mejorar”, reconoció.

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