Monterrey, N.L.-
El paro nacional convocado como una forma de protesta por los feminicidios y la violencia contra la mujer ha dejado dos beneficios colaterales a la zona metropolitana de Monterrey: un dramático descenso en el tráfico y los niveles de contaminación.
Esto se debe a que las autoridades estatales decretaron que, en solidaridad con la propuesta, hoy no habría clases en las instituciones educativas de nivel básico y medio en la entidad.
Lo anterior ha generado un visible descenso en la cantidad de vehículos en las principales avenidas de la zona metropolitana.
Esta baja en la cantidad de autos ha provocado que nueve de las doce estaciones de monitoreo ambiental reporten una calidad del aire buena, mientras que las otras tres lo tengan en aceptable.




