Monterrey, N.L.-
En la Central del Autobuses de Monterrey, donde está instalada una casilla especial electrónica, dos mujeres que van de viaje llegan directo al módulo para que les permitan emitir el sufragio.
“Es que nuestro autobús está a punto de salir”, alega una de ellas que arrastra una pesada valija con ruedas. Cuando están a punto de entregar sus credenciales para votar, una decena de personas que se encuentran en la fila rugen con desaprobación.
“¡Yo estoy aquí desde las seis de la mañana! ¡Váyanse a la cola¡”, se queja una airadamente al ver que, a medio día, las pasajeras evadirán la espera de horas para pasar directo a emitir el sufragio.
“¡No es justo, que hagan fila como los demás¡”, alega otro hombre que afirma que tiene cuatro horas de espera para sufragar.
El funcionario de casilla, que estaba a punto de aceptarlas, recapacita con los reclamos y les pide amablemente que hagan fila.
Las mujeres, con dignidad, deciden seguir su camino hacia el andén. Parecen decir que México se pierde su voto.
La situación se controló, aunque desde temprano, desde que abrieron las casillas marcadas las dos con el número 1016, a las 9:00 horas, hay constantes reclamos debido a la lentitud con que avanza la fila en la Central de Autobuses.
Es la primera vez que se estrenan en México las urnas electrónicas. En Nuevo León hay 27 que forman parte de las 48 especiales desplegadas en Monterrey San Nicolás, San Pedro, Escobedo y Apodaca
En las dos que hay en la central camionera de Monterrey, cada una cuenta con mil votos electrónicos, para que los sufragantes elijan, en la votación federal, únicamente Presidente de la República, Senadores y Diputados Federales.
Un funcionario del Instituto Nacional Electoral presente reconoce que probablemente se queden sin ejercer su derecho centenares de enlistados que hacen fila.
Cada votante demora aproximadamente seis minutos en emitir el sufragio que va en tres etapas: registro y escaneo de la credencial, votación, y regreso de la credencial al elector. El ciudadano entrega su INE que es escaneada electrónicamente, y se le entrega una tarjeta especial reciclable que inserta en la urna. En un monitor se despliegan las opciones de cada una de las tres opciones para votar y el elector debe elegir a su candidato preferido.
Luego de sufragar, se emite en automático, una papeleta en forma de testigo, con el registro del votante, que se deposita en un dispositivo que llaman urna electrónica, sin que el que emite el voto la toque. El elector entrega la tarjeta y regresa su INE marcado y se le entinta el pulgar.
Si se considera que en cada casilla de la Centraol de Autobuses, pueden votar simultáneamente tres personas, cada seis minutos, en una hora podrían efectuarse hasta 30 sufragios, si no se perdiera un minuto entre los que hacen la fila, por lo que a lo largo de la jornada de 10 horas podrían votar aproximadamente 300 personas que, en las dos casillas serían 600.
Lo sorprendente era que, después del mediodía llegaban aún personas que se colocaban en el último lugar de la fila que serpenteaba por la avenida Colón, para votar.
La jornada electoral de este domingo, que inició a las 8:00 horas, termina a las 18:00.




