Monterrey, N.L.-
Aunque es considerado uno de los principales próceres del estado de Nuevo León, el recuerdo -y la estatua- de Fray Servando Teresa de Mier permanece mancillada y en el olvido.
Desde hace meses, el monumento instalado en la entrada de la biblioteca central del estado que lleva su nombre permanece manchada de pintura sin que ninguna autoridad del gobierno del Estado o de Cultura haga algo para reparar el daño.
La pintura proviene de un obvio vandalismo realizado en alguna de las muchas protestas que han tenido como escenario el primer cuadro de la ciudad y la Macroplaza.
Y aunque la estatua está en la puerta de la biblioteca y el daño es evidente, nadie ha hecho nada para limpiar la estatua del prócer.



