Reynosa, Tamps.-
A pesar de que Eduardo Hernández tiene 28 años, representa el doble de su edad debido al desgaste físico que le ha generado la tuberculosis.
“Empecé con una tos y cansancio, después comencé a bajar de peso y ya fue cuando vine a la clínica para que me hicieran unos estudios, radiografías… salí positivo”, dijo.
Hace un año “Lalo” se ganaba la vida vendiendo diversos productos de forma ambulante, sin embargo ahora no puede trabajar ya que diariamente acude de dos a cuatro horas a recibir tratamiento médico en el Centro Regional de Tuberculosis.
“Se siente desanimado uno porque ya estas adaptado al trabajo y de repente que te digan que ya no vas a trabajar te deprimes y más si no tienes lo suficiente para sostener los gastos alimenticios y el transporte para ir y venir, es complicado”, explicó.
Tan sólo en este año en Reynosa fueron notificados 285 casos nuevos. Sin embargo, lo preocupante no son las cifras, sino la discriminación que sigue latente.
“Prefiero estar solo que acercarme a la gente, porque como los médicos me decían que para no contagiar por eso me sentía más alejado de la familia. Por eso yo vivo aparte, de vez en cuando va mi familia a visitarme, pero ahorita que mis resultados están negativos ya está la familia conmigo”, indicó.
La tuberculosis es una infección bacteriana contagiosa que compromete principalmente los pulmones, pero puede propagarse a otros órganos.
No obstante al tomar las medidas preventivas adecuadas y si utilizando el cubre bocas se disminuye el riesgo de adquirirlo, a pesar de convivir con una persona con este padecimiento.
Este vierenes 30 de noviembre arranca el TBtón en la plaza principal de Reynosa a partir de las 9:00 horas, por lo que se invita a la población a participar, para ayudar a los pacientes con escasos recursos.

