Reynosa, Tam.-
Para Petróleos Mexicanos, los 31 trabajadores que perdieron la vida el 19 de septiembre de 2012 son un recuerdo que debe de enterrarse y olvidarse para nunca más hablar de ello.
Lo anterior quedó demostrado con el boletín de prensa número 007 que la paraestatal elaboró este 15 de marzo y que es titulado “Complejo Procesador de Gas Burgos opera con éxito 17 años ininterrumpidos en la región norte de Tamaulipas”.
El comunicado pretende conmemorar el arranque de operaciones de este centro ubicado en el kilómetro 19 de la carretera Reynosa-Monterrey.
En el citado boletín la empresa asegura que el complejo Burgos “se distingue además por lograr un total de 6 mil 208 días sin accidentes incapacitantes, lo que se traduce en un beneficio a la seguridad y bienestar del personal, comunidad y medio ambiente (sic.)”.
Al hacer esta aseveración la empresa está borrando de su historia la tragedia que le costó la vida a 31 empleados y que dejó con serias secuelas en su salud al menos a otros 46 más. El citado accidente sucedió hace 8 años con 8 meses, o sea hace aproximadamente 3 mil 160 días.
Sin embargo, todo parece indicar que para Pemex, la muerte de estos trabajadores es algo que mejor se debe de esconder, apostando al olvido.
Hasta la fecha aún se desconocen las causas de la explosión, pues tanto Petróleos Mexicanos como la entonces Procuraduría General de la República decidieron “sellar” todos los archivos relacionados con el tema para que permanezcan como confidenciales hasta el año 2025.


