Familiares de las víctimas de la tragedia de la Taquería El Tope y vecinos de la colonia Viste Hermosa viven el drama.
Reynosa, Tam.- Luego de la tragedia de la noche del miércoles que dejó tres integrantes de una familia sin vida, dueños de la taquería “El Tope”, y un empleado, así como cuatro heridos, tres parientes más del negocio y una cliente, mientras el luto y la desolación reinan en el sitio del fatal percance, ubicado en la colonia Vista Hermosa.
Ayer, en el sitio donde perecieron la dueña de la taquería, Idalia Hernández Pérez, de 40 años, su hija Jessica Dayana Nieto Hernández, de 20, su nieta Rosa Madabí Flores Nieto, de 4 meses de nacida, así como el empleado René Castro Zurita, de 26 años aún se apreciaba la sangre que ellos y los heridos derramaron.
La familia en desgracia tenía su domicilio en la calle Narcisos número 241 de la colonia Vista Hermosa.
Vecinos de la Taquería ubicada en la avenida Vista Hermosa y la calle Seis, donde la noche del miércoles la balacera y persecución de militares y civiles armados devino en un accidente que embistió el puesto de tacos, acudieron ayer a colocar veladoras y ofrendas florales en su honor.
Alguien colocó también por ahí un anuncio en el puesto desbastado que decía: “Gobierno asesino, se pide justicia”, mismo que fue retirado del lugar por elementos militares que inspeccionaban el área.
La familia de la señora Idalia Hernández, originaria de Veracruz era muy apreciada en esa zona, pues su taquería es muy popular y generalmente está nutrida de clientela por las noches.
El miércoles cuando militares seguían a los hombres armados con los que, de acuerdo con el reporte oficial se balearon, no fue la excepción, pues en el puesto había varios comensales y los integrantes de la familia trabajaban en conjunto como lo hacían desde hace tiempo.
Ahora, vecinos y clientes de “El Tope”, se encuentran desconcertados, mientras los deudos de los fallecidos sufren en carne propia la pérdida de sus seres queridos.
“Ellos eran muy buenas personas, muy trabajadoras, todos aquí estamos tristes por lo que pasó; de hecho aquí eran muy conocidos porque eran muy trabajadores, pues con decirte que tenían varios puestos de comida y aquí cerca también rentaban una casa que usaban como bodega”, expresó una vecina.
“Queremos justicia y exigimos a las autoridades que nos apoyen porque somos gente inocente y nosotros no tenemos que ver en sus acciones”, expresó muy desconsolado un familiar de los fallecidos.
ENTREGAN CUERPOS
Ayer Ángel Eduardo Nieto Hernández solicitó ante la agencia sexta del Ministerio Público los restos de sus familiares para darles cristiana sepultura.
También compareció Margarita Zurita, de 55 años de edad quien solicitó los restos de su hijo René Castro Zurita de 26 años de edad, quien tenía cuatro meses trabajando en la taquería embestida, quien dejó en la horfandad a dos niñas, de 8 y 7 años de edad. El vivía en la calle 20 de Noviembre en la colonia 10 de Mayo.


