Reynosa, Tam.-
El aguacate ha conquistado no solamente los paladares de los consumidores en Estados Unidos, sino también de millones de personas en los mercados asiáticos lo cual, de acuerdo a la Ley de Oferta y Demanda, originó un efecto colateral en el mercado interno nacional.
En centros comerciales de la fronteriza ciudad de Reynosa el precio de este producto ronda los 60 pesos por kilogramo, lo cual equivale al menos tres a tres litros de gasolina.
México es el país que más exporta aguacate al mundo. Se calcula que al menos una mitad proviene de su territorio.
Sin embargo, ante la posibilidad de que el presidente estadounidense Donald Trump haga un cierre temporal de la frontera, se desconoce cuáles serían las implicaciones sobre su comercialización y si pudiera originar cambios de precios para evitar mermas económicas.
Hasta este momento no se ha especificado si la medida que está promoviendo el mandatario (como protesta a México por la inmigración ilegal), concierne también a los productos del campo que van a parar a las mesas de los ciudadanos americanos.
“A RÍO REVUELTO…”
De acuerdo con cifras oficiales el sexenio anterior implantó un récord de venta del ‘oro verde’ a Estados Unidos. En 2017 se logró una producción histórica de 997 mil 629 toneladas.
Los productores, intermediarios, comercializadores e incluso, el mismo gobierno, han hecho mucho dinero, porque al incrementarse la demanda en el extranjero también se elevó el precio del producto y la hacienda nacional ganó con los aranceles, pero el consumidor local lo resintió.
Mundialmente conocido por su cremoso sabor y propiedades, que ayudan a combatir las grasas malas del organismo, el aguacate se ha vuelto un lujo para las mesas de los mexicanos, quienes ahora buscan otras alternativas alimentarias.
En internet comienzan a hacerse populares los videos de personas que están comenzando a sembrar sus propias frutas y verduras como una alternativa para ayudar sus finanzas. Lo hacen en macetas o pequeños espacios de tierra cultivable, aunque ahora el aguacate llega a las mesas de la población pero en menor cantidad.


